En San Lucas Tolimán, Sololá, el personal salubrista inspecciona viviendas, capacita a las comunidades y combate los criaderos donde el zancudo se reproduce.
El dengue, zika y chikungunya son enfermedades que tienen un mismo origen: el zancudo que se reproduce en recipientes con agua estancada.
Edgar Colón, del programa de Vectores, del del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), recomendó tapar los baños o utensilios para que el zancudo no llegue a proliferar sus huevecitos dentro. "Sin zancudo no hay dengue, zika ni chikungunya”, sentenció.
Por su parte, Luis García, integrante del equipo de vectores detalló la importancia de la limpieza constante:
“La recomendación que siempre dejamos es mantener limpias las pilas, lavarlas de una a dos veces por semana; cepillar bien las paredes porque los huevecillos pueden tardar un año dentro de los recipientes”.
Según el calendario epidemiológico, la jornada del dengue es de mayo a octubre, pero ahora por el cambio climático, el vector ya empezó a reproducirse.

Así, las brigadas de salud recorren comunidades rurales y urbanas, inspeccionando patios y toneles, y transmitiendo mensajes preventivos a las familias.
Los inspectores trabajan bajo el Modelo Integral e Incluyente basado en Redes de Atención en Salud en Guatemala que no solo busca atender enfermedades, sino construir comunidades más seguras y resilientes.
En este caso, el modelo se refleja en la unión entre personal de salud y población al erradicar los criaderos del zancudo de forma compartida que protege la vida y el bienestar de todos.











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