Se trabaja por la Unión Aduanera

Los esfuerzos por la unión centroamericana, que buscan robustecer las políticas del istmo en materia económica y de desarrollo humano, se ven en acciones concretas como la unión aduanera, que fue iniciada por Honduras y Guatemala a partir de junio de 2017. Recientemente, El Salvador pidió unirse también, ya que trabaja en la revisión del Protocolo de Adhesión.

Estos tres países centroamericanos suman un mercado de 30 millones de personas y alcanzan casi 150 millardos de dólares de Producto Interno Bruto, detalles que visualizan mayores posibilidades de inversión y generación de empleo.

El Salvador ha dado seguimiento cercano a la ruta de adhesión a este sistema aduanero unificado, y ha reportado que el Congreso de su país ya ratificó el Protocolo de Adhesión para que pronto haya libertad de tránsito comercial en las fronteras entre los tres países del llamado Triángulo Norte.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) firmaron en 2015 la llamada Declaración de Placencia, en la que se establece una hoja de ruta para la Unión Aduanera 2015-2024, la cual contempla plazos, tiempos y responsables de la Unión Aduanera Centroamericana.

En cuanto a la mencionada hoja de ruta y su cumplimiento, se sabe que entre las acciones está la definición de las condiciones que se deben considerar para establecer las aduanas periféricas  y el rol de las aduanas intrafronteras. Se tiene la experiencia de Honduras y Guatemala, que ya tienen aduanas intrafronteras para los puestos fronterizos de Corinto, Agua Caliente y El Florido.

La SIECA espera que para finales de 2018 se cuente ya con el Reglamento Centroamericano de Competencia, del cual se discute el respetivo borrador en cada país miembro para marcar
enmiendas al documento y su posterior ratificación.

Que El Salvador se sume a esta iniciativa aumenta las posibilidades de mayor tránsito de mercaderías por los países del norte de Centroamérica, y es una experiencia que posibilita la réplica en los restantes países miembros que deben sumarse para cumplir con lo acordado en 2015.

En este proceso se espera que el puesto fronterizo entre El Salvador y Honduras, conocido como El Poy, sea el primero en integrarse en esta sumatoria de lugares intrafronteras que permiten el libre tránsito del comercio en esta zona del istmo.

Redacción DCA