¿Se justifica el fin?

Siguiendo la lectura sobre el pragmatismo, en el cual es sustituido el criterio de verdad por el de utilidad, es verdadero lo que conduce al éxito. Tal criterio deja a un lado cualquier accionar ético, sustituyéndolo por la acción consecutiva de un fin positivo. De ahí que en países donde la violencia, la criminalidad agobia a sus habitantes, una solución pragmática como lo es la pena de muerte tiene muchas simpatías.

Siguiendo esa lógica, el que ha sufrido la violencia no le importa a qué medios recurra el Estado para solventar el mal que lo aqueja. El accionar humano no escapa a tener frecuentemente actitudes pragmáticas que, dentro de la colectividad, constituye un accionar utilitario. Pero, ¿qué es lo útil? ¿Será el criterio de utilidad algo universalmente válido o es algo relativo? Lo que puede ser útil para unos, puede no serlo para otros y viceversa, entonces, cómo mediar ante tal situación. Por ejemplo, para los migrantes guatemaltecos el éxito consiste en llegar a los Estados Unidos y encontrar un trabajo.

Por el contrario, el actual gobernante de los Estados Unidos ve al migrante como un peligro. Hay situaciones en las que el pragmatismo se impone; no obstante, el riesgo de ese accionar lo constituye quien, dentro de la sociedad, está llamado a decidir qué acciones se deben tomar y por qué. Lo que sin duda afectará a otras personas. Y si es así, ¿cómo evitar que eso suceda? En países realmente democráticos, el poder lo sustentan aquellos que han sido electos libremente por la mayoría, bajo la libertad de criterio. Pero, ¿qué pasa en países donde el poder se adquiere fraudulentamente o más bien, es producto de la compra de voluntades? En ese caso, las acciones emprendidas por esos gobernantes serán ilegítimas.

Como consecuencia, es de suma importancia reflexionar sobre quién es el que hace uso del poder, y tener mucho cuidado a quién se le otorga, ya que este puede pervertirse a través del ejercicio del gobierno de uno, de pocos o de muchos; es decir, a través de la demagogia, la oligarquía o la tiranía como acertadamente lo señaló Aristóteles.

Jairo Alarcón