El salario mínimo en El Salvador, que actualmente ronda los 400 dólares para el sector comercio y servicios, “minimiza” las condiciones de vida de las familias y “la contribución de los trabajadores a la generación de valor agregado”, señaló la jesuita Universidad Centroamericana (UCA).
El pasado 1 de junio entró en vigencia un aumento del 12 por ciento a los salarios mínimos para los sectores de comercio, servicios, maquila, confección y agricultura.
El incremento fue propuesto y anunciado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, cuando, de acuerdo con la ley, debe ser el Consejo Nacional del Salario Mínimo (integrado por representantes de la empresa privada y el Gobierno) el que lo proponga.
“Los salarios mínimos vigentes en El Salvador limitan las condiciones de vida de las familias que dependen de ellos, minimizan la contribución de los trabajadores y trabajadoras a la generación de valor agregado, y minimizan también sus derechos económicos”, explicó.
Según la UCA, el Consejo Nacional del Salario Mínimo “no ha aclarado cuál es la base técnica, ni cuáles son los argumentos en ls que se fundamenta para decidir un incremento que fuera aplicado de manera uniforme en las tarifas”.











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