El legado de Wolfgang Amadeus Mozart sigue vigente a través de una de sus obras más enigmáticas: Requiem. Considerada una de las composiciones más importantes del período clásico, esta pieza no solo destaca por su complejidad musical, sino también por la historia que la rodea, con un encargo misterioso del conde Walsegg, interrumpido por la propia muerte de Mozart y que fue finalizado por su discípulo Franz Xaver Süssmayr.
El público de Quetzaltenango podrá escuchar esta obra en vivo en un concierto que reunirá a más de 165 artistas en escena en el Centro Intercultural. La presentación estará a cargo de la Orquesta Sinfónica Regional de Occidente, junto al Coro Ad Aeternus, integrado por el Coro Nacional de Guatemala, el Coro Nacional de Personas con Discapacidad, el Coro Lírico de Guatemala y un coro externo conformado por artistas seleccionados mediante audición, bajo la dirección del maestro Marvin Ardany López.
165 artistas se reunirán en el espectáculo.
Sobre la obra
La interpretación del Requiem implica una exigente combinación de orquesta, coro y solistas (soprano, contralto, tenor y bajo), que recorren movimientos como el Introitus, el Kyrie y la Secuencia, donde destacan secciones como el Dies Irae o el Lacrimosa. A nivel musical, la obra refleja la etapa final de Mozart, con una sonoridad marcada por timbres oscuros, el uso de trombones y corni di bassetto, así como una fuerte carga dramática en re menor.
El concierto del 22 de marzo se efectuará a las 17:00 horas, con entrada libre hasta completar el aforo. La segunda función será el 23, a las 19:00 horas. Sin embargo, la primera fecha se perfila como uno de los momentos más esperados, al marcar el inicio de estas presentaciones que buscan acercar al público a una de las obras más trascendentales de la música clásica.











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