EFE
En la República Checa fue clausurada la última mina de carbón activa, situada en la región de Silesia (este), tras casi 250 años de industria minera en el país centroeuropeo, informó Radio Praga en su página web.
El día postrero de extracción regular fue el sábado pasado, cuando los trabajadores de la empresa estatal OKD subieron varias toneladas de este mineral a la superficie desde unos 1 mil 300 metros de profundidad.
Con esta clausura, ya no queda ninguna mina de carbón operativa en esa nación, donde los expertos estiman que existen unas reservas aproximadas de 2 mil 200 millones de toneladas de este material inorgánico.
Esos depósitos son superiores a los 1 mil 700 millones de toneladas extraídos en todo el territorio desde 1770, cuando comenzaron a operar las minas en la cuenca minera de Ostrava–Karviná, en el extremo este.
Ayer se celebró un acto oficial con la entrega simbólica de unos pocos kilos de carbón, en presencia de numerosos dignatarios de la República Checa. Se informó que unos 700 mineros bajarán durante varios meses más a la mina para desmantelar los equipos de la instalación y luego sellarla de forma definitiva.











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