Presidente critica ataque de pobladores

Como ilegítimo calificó el presidente Alejandro Maldonado Aguirre que la ciudadanía acuda a la violencia e imponga castigos de manera arbitraria, tal como ocurrió ayer en Santiago Atitlán, Sololá, donde la población vapuleó a un agente de la Policía Nacional Civil (PNC), quemó dos autopatrullas y causó daños en el edificio municipal y en la estación policial.

Según denunciaron vecinos, un uniformado mató a balazos a José Elías Chumil, de 28, tendero que no quiso venderle licor.

“Si hubo un crimen, la persona sindicada debe ser capturada y sometida a un proceso judicial, si es culpable, debe ser castigada conforme a su delito. Ningún poblador tiene derecho a convertirse en juez. Los linchamientos son crímenes peores que el que se intenta vengar”, destacó el dignatario.

La ministra de Gobernación, Eunice Mendizábal, tiene la instrucción de capturar a los involucrados en estos actos. 

Vuelve el orden

Con el uso de gas lacrimógeno, elementos antimotines dispersaron a los enardecidos vecinos y rescataron a sus compañeros que estaban en la estación. 

El viceministro de Seguridad, Élmer Sosa, aseguró: “Ya se tiene el control del lugar, y el personal se retiró para evitar más disturbios”.

Nery Ramos, director general de la PNC, comentó que se había organizado una mesa de diálogo en la sede de la Gobernación Departamental, pero esta se rompió debido a las trifulcas que se produjeron en el municipio.

En el interior de la sede policial había ocho agentes, quienes escaparon momentos antes de que la subestación fuera incendiada. Desafortunadamente, el efectivo, a quien sindicaban del ataque, fue sacado por la turba.

Sosa añadió que el sindicado de haber cometido el homicidio será puesto a disposición de un juez, después de que haya sido atendido en un centro hospitalario. El arma utilizada durante el ataque fue decomisada por la Policía y será presentada como evidencia. 

Llamado a la calma

El procurador de los Derechos Humanos, Jorge de León Duque, manifestó su rechazo a lo ocurrido y pidió calma a la población. El Instituto Guatemalteco de Turismo y la Cámara de Turismo coincidieron en que debe respetarse la vida.