Por una migración con reglas

Casi desde siempre, las personas han migrado de un punto a otro en búsqueda de una mejor vida, de recursos o porque el hábitat donde vivían se fue depauperando. En los textos de la Biblia se pueden ver algunos ejemplos de grupos humanos que caminaron mucho para llegar a un nuevo sitio prometedor.

En el Popol Vuh también se habla del tema. En Roma aparecían cada vez más extranjeros en cada censo que mandaban hacer para saber si los ingresos por impuestos eran los que debían. Y Roma puso sus reglas a los que querían ser habitantes de aquel imperio. Normas de migración, de ingreso, de salida, para poder optar al trabajo, la producción y los beneficios pusieron orden en aquel entonces.

Ahora, las circunstancias políticas, las guerras, las sequías y la falta de libertad continúan moviendo a masas de personas, de un lugar poco afable a otro prometedor de mejor vida. Allí vemos los barcos en costas europeas, cargados de migrantes que buscan desembarcar en alguna buena costa que los acoja y les dé la bienvenida.

Acá en nuestro continente, el camino hacia el norte parece comenzar en Centroamérica. De aquí parten los caminos de los hombres y mujeres que buscan el sueño de una mejor vida. De aquí comienzan a pasar los cercos, atajos y ríos, para salvar fronteras y en los cuales arriegan sus vidas.

Y aquel país del norte, ansiado por muchos, han puesto reglas para entrar en él. Por eso Estados Unidos trabaja junto con los países del llamado Triángulo Norte, para plantear nuevas estrategias de desarrollo que permitan dar más oportunidades a sus habitantes.

Ayer, el vicepresidente de los Estados Unidos de América, Mike Pence, estuvo en reunión con los presidentes Jimmy Morales, de Guatemala; el de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y el de Honduras, Juan Orlando Hernández, para hablar del tema migración y de los últimos acontecimientos relacionados, como la atención a los menores que viajan sin acompañante y de los hijos separados de los migrantes.

En este sentido se ha creado el  Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte, para impulsar programas de desarrollo y condiciones óptimas para los centroamericanos, que ayuden a reducir la migración hacia los Estados Unidos.

Para alcanzar el objetivo del Plan se cuenta con cuatro ejes: dinamizar el sector productivo, desarrollar el capital humano, mejorar la seguridad ciudadana y el acceso a la justicia, así como fortalecer las instituciones.

Pence, en su corto viaje al país, reiteró su solidaridad y el acompañamiento firme de su país para atender a los damnificados por la erupción del volcán de Fuego y la reconstrucción de sus vidas.

Redacción DCA