Inicio CRITERIOS ¿Por qué es terapéutica la autocompasión?
CRITERIOS

¿Por qué es terapéutica la autocompasión?

93

La autocompasión implica brindarnos a nosotros mismos el cuidado y la bondad que necesitamos cuando estamos sufriendo. Como el sufrimiento es una parte ineludible de la vida, la autocompasión viene a ser como un bálsamo que podemos colocar cuando vivimos experiencias dolorosas o heridas emocionales.

En la psicología budista se utiliza la metáfora de las dos flechas. La primera flecha refleja los momentos o experiencias que nos producen dolor. La segunda flecha representa el sufrimiento que nosotros mismos agregamos sobre la herida producida por la primera flecha. Al dolor de la primera flecha le agregamos posteriormente un sufrimiento innecesario.

Por ejemplo: Tengo un dolor emocional por terminar una relación amorosa (primera flecha) y creo que voy a estar triste por el resto de la vida (segunda flecha), o puedo perder el empleo (primera flecha) y me juzgo duramente, como alguien inconstante e incompetente (segunda flecha).

La autocompasión implica reemplazar o transformar la segunda flecha. Implica cuidar de nuestras heridas y tratarnos a nosotros mismos con el cuidado y el afecto que necesitamos. Con la autocompasión podemos darnos cuenta de nuestro sufrimiento y en vez de incrementarlo, podemos detenernos y observar la situación con la mayor claridad que nos sea posible, para luego comenzar a hacernos cargo de nosotros mismos de una manera afectuosa. Tal cual lo haríamos con un ser querido que nos pide ayuda.

La autocompasión puede ser terapéutica, porque nos brinda la aceptación ante las cosas que no podemos cambiar y nos ayuda a manejar de mejor forma las que sí podemos. Sobre todo, nos hace prestar atención a nosotros mismos.

Podemos reconocer lo transitorio del dolor, y lo podemos tratar con afecto y bondad, en vez de sumergirnos en él.

La autocompasión actúa sobre las narrativas que vamos desarrollando sobre nosotros mismos, ofreciéndonos la oportunidad de interrumpir las narrativas autocríticas y punitivas, (que aumentan el dolor emocional) para ofrecernos narrativas más realistas y gentiles, con una mayor perspectiva, lo cual nos permite acoger nuestro dolor, respetándolo y permitiendo que trascienda.

Tal como en cualquier habilidad, el cultivo de la autocompasión en nuestras vidas requiere de práctica y persistencia. Las buenas intenciones pueden ser un buen inicio, pero por sí solas son insuficientes.

La autocompasión es una habilidad que se pone en juego en la práctica, realizada en la vida cotidiana, especialmente en los momentos de dolor.

La autocompasión puede ser transformadora, no solo para quienes la practican, sino para todo el entorno.

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CATEGORÍAS

ARTES8607
CRITERIOS3198
DEPARTAMENTALES1865
DEPORTES14725
ECONÓMICAS5573
EDITORIAL782
EN EL PAÍS31557
MULTIMEDIA976
MUNDO8231
PORTADA4485

Artículos relacionados

CRITERIOS

Libertad de expresión y creatividad en las artes

Francisco Guillén Dirección de Formación Artística Ministerio de Cultura y Deportes [email protected]...

CRITERIOS

Madre: fuerza que transforma derechos

Unidad de Comunicación y Relaciones PúblicasCONADI, Guatemala. Hablar de la maternidad desde...

CRITERIOS

Formación que llega al territorio

Elisabeth Avalos Gerente del Instituto Nacional de Administración Pública [email protected] En el...

CRITERIOS

El VIH se puede prevenir

Patricia Letona D.  [email protected]  Cada día, en Guatemala se diagnostican en promedio...