Por el gusto de un buen gol

Así como Julio Cortázar, Jorge Luis Borges o Eduardo Galeano hicieron de la palabra un arte, una belleza, en el futbol hubo personajes que utilizaron un balón como vía de expresión para crear arte.

¿Cuál arte es más? Una chilena, un gol olímpico, una palomita o tirar un penalti a lo Panenka. Convertir un tanto, burlar a un rival o rechazar una pelota con estética, es un lujo que solo quien tenga la suficiente habilidad puede darse.

Y entre tanta belleza, el partido comienza con una chilena, esa obra de arte que, según el escritor uruguayo Galeano, la inventó el español nacionalizado chileno Ramón Unzanga en la cancha del puerto de Talcahuano, Chile.

Chilena

Consiste en arquear el cuerpo hacia atrás a 90 grados, y cuando está suspendido en el aire, elevar las piernas hacia adelante y patear el esférico en dirección opuesta a la que se observaba.

Galeano consigna en su libro el Futbol a sol y sombra que esta acrobacia se le denominó chilena en 1927.

Olímpico

Hay que tener coraje y acierto para tratar de alojar el esférico en la portería de forma directa desde el saque de esquina, y entre las diversas historias sobre quién la inventó resalta la del argentino Cesáreo Onzari, quien se atrevió a hacerlo en los Juegos Olímpicos París 1924, contra Uruguay.

De volea

Aunque no existe a ciencia cierta una historia sobre el inventor de este recurso, la técnica consiste en empalmar el balón con una pierna en el aire. Es decir, cuando la pelota viene en parábola se golpea antes de rebotar. Zinedine Zidane marcó un gol de volea en la Liga de Campeones 2001-2002.

De palomita

Esta peculiar forma de lanzarse de cabeza y volar a ras del césped para despejar o convertir un gol se le adjudica al argentino Pablo Bartolucci, quien la realizó en 1929 jugando para la Selección. Al finalizar el encuentro Bartolucci dijo: “Rechacé de palomita” y desde ahí la acción adoptó el nombre.

De rabona

Nació en 1948, por medio del argentino Ricardo Infante, de Estudiantes, cuando desde una distancia de 35 metros le anotó un golazo a Rosario Central, luego de que la pierna con la que golpeó la pelota la pasó por detrás de la que soporta el peso del cuerpo.

A lo Panenka

La obra radica en patear un penal de forma sutil e intentar que el esférico ingrese por el centro de la portería y por encima del arquero, una vaselina forjada en la Eurocopa de 1976 por el checoslovaco Antonín Panenka y que le diera el título a su país al vencer 3-2 a Alemania.

Bicicleta

Sirve para burlar a un adversario: se encara al rival, las piernas se pasan alrededor de la pelota, en una forma de engañar al contrario, ya que no sabe la dirección a la cual irá el atacante. Algunos se la atribuyen al argentino Pedro Bleo Journal, otros al chileno Augusto Arenas.

Escorpión

La maniobra se realiza al dar un salto, tirar el cuerpo hacia adelante, y al estar en el aire golpear el balón con los talones o suelas de los botines. La creación se le atribuye al portero René Higuita, quien la ejecutó el 7 de septiembre de 1995 para rechazar un disparo del inglés Jamie Redknapp.

Bryan Anton