La distancia no ha hecho más que fortalecer el
vínculo de Estuardo Hernández con sus raíces. Residente desde hace ocho años en Berlín, Alemania, epicentro de la tradición musical europea, el pianista guatemalteco presenta su obra más personal: Luna de Xelajú. En ella, convergen sin fisuras el sentimiento patrio y la maestría académica. Con esta creación logra internacionalizar esta melodía querida, la viste con las galas del gran repertorio pianístico
mundial.
Lejanos
Su historia con el piano no fue una elección tardía, sino el destino. Hijo de padres que se conocieron en el Conservatorio Nacional de Música Germán Alcántara, creció con el instrumento como un mueble de la casa. Bajo la guía de la maestra Zoila Luz García forjó una disciplina que lo llevó a abrirse camino en el extranjero.
Sus escuelas
Costa Rica: donde la “mano dura” de la escuela rusa lo llevó a romper sus propios límites físicos y técnicos.
Estados Unidos: en un entorno de altísima competitividad que pulió su sonido.
Alemania: donde hoy reside, absorbe la tradición de los grandes como Johann Sebastian Bach y Ludwig van Beethoven, al caminar por las mismas calles que ellos transitaron.

Regreso simbólico
“Luna de Xelajú es una canción que me ha acompañado todo el tiempo al estar fuera”, confesó el artista. Lo que comenzó como una serie de improvisaciones durante el verano europeo, se convirtió en un tema de siete minutos y medio que explora transiciones complejas, acordes contemporáneos y un despliegue técnico
grande.
Pero el proyecto no se quedó en el audio. El maestro sintió la necesidad de volver al origen. “Debía ser un video profesional y quería que fuera en Xela”, comentó. El resultado es una producción audiovisual de alto nivel grabada en el Teatro Municipal de Quetzaltenango, incluye coreografía y logística épica que implicó movilizar un piano de cola por las calles altenses en la madrugada.
“El arte no puede verse solo como algo comercial; es donde residen las obras maestras de la humanidad”, aseveró.
Consolidar una industria musical en Guatemala requiere más que talento: exige comprender que la manifestación cultural es una inversión social indispensable”. Estuardo Hernández, pianista
Presentaciones
Con una presencia internacional consolidada, el artista ha engalanado los escenarios del Carnegie Hall y el Bass Hall, además de giras por Europa y Oriente Medio. Ha colaborado como solista en la Nueva Filarmónica de Hamburgo; la Sinfónica de Yucatán, México, y la Orquesta Sinfónica Nacional de Guatemala.
Toca fibras
En YouTube, además de compartir sus conciertos, tocar las fibras de una nación que, aunque distante, permanece en cada una de sus notas. También se pueden seguir sus novedades en Instagram estuardohernandez_pianist y en Facebook, Estuardo Hernández Pianist.
Tres momentos para la historia
• Mérida, Yucatán, México: en la final del concurso José Jacinto Cuevas, cuando tocó el Tercer Concierto de Prokofiev tras tres días sin dormir.
• Nueva York: por el rigor de los escenarios estadounidenses.
• Berlín: la responsabilidad de representar a Guatemala ante la comunidad internacionales.











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