Cientos de familiares se concentran este martes frente a las ruinas del hospital Omid de Kabul, en busca de información sobre el paradero de algunos de los 2 mil pacientes que, según los talibanes, dormían en el centro durante el ataque de Pakistán.
“Está desaparecido. Su nombre es Wahid. Había sido ingresado aquí desde hace aproximadamente un mes. Vine a buscarlo y estoy revisando estas listas. Muchas víctimas siguen sin ser identificadas, y algunos cuerpos han sido quemados”, contó Abdul Ahad, uno de los cientos de familiares que se aglomeran en las proximidades de los muros del centro.
El último saldo con datos de las autoridades afganas señala que, al menos, 400 personas han muerto y 250 fueron heridas en el bombardeo, aunque insistieron en que lel número de fallecidos entre los escombros podría aumentar.
Junto a los muros que rodean al antiguo Camp Phoenix, una antigua base militar estadounidense de la OTAN los familiares revisan con ansiedad y desesperación las listas de supervivientes.











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