Para la escritora Delmy Felipe, la lectura es un organismo vivo que late en las calles. En esta conmemoración del Día Internacional del Libro, la autora y cuentacuentos desprende los relatos de estantes tradicionales para llevarlos a parques, donde la curiosidad infantil florece y el acceso al saber es compartido.
Conocida por los niños como la Señora de los libros, Felipe es la mente detrás de la Bicicloteca, un proyecto que nació en pandemia como una biblioteca sobre ruedas y que se ha consolidado como referente de creatividad y fortalecimiento comunitario en Mixco.

“Los libros son ventanas y puertas que nos transportan a otros mundos, reales y fantásticos”. Delmy Felipe Cuentacuentos
Voz como semilla
Para la docente, la alfabetización comienza con el oído. En una charla con el Diario de Centro América, enfatizó que la oralidad es un escalón para el desarrollo cognitivo.
“La lectura en la etapa infantil es vital, pero es una responsabilidad que recae en los adultos acompañantes. Debemos proveer al niño la emoción y la inflexión de la voz; de eso depende la futura comprensión lectora”, afirmó.
Uno de los puntos de su reflexión es la crítica a la situación económica. Señaló que la literatura infantil de alta calidad es un objeto de lujo. “El precio de un libro ilustrado equivale al de un par de zapatos, que obliga a las familias a priorizar necesidades”, comentó.
La trayectoria de Felipe no solo se mide en kilómetros en bicicleta, sino también en letras. Su obra Los tamales de Juanita (dirigido a la primera infancia) recibió una mención honorífica en el Premio Centroamericano de Literatura Infantil 2024.
Su filosofía es sacar el ejemplar de la escuela. Para ella, la formación de lectores ocurre en las plazas, y bibliotecas, donde leer se vive como una experiencia lúdica y, sobre todo, cargada de afecto.











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