Nuevas redadas en favelas de Rio dejan 43 detenidos

Río de Janeiro, Brasil | Sebastian Smith, AFP Una nueva operación conjunta del ejército y la policía contra el narcotráfico en siete favelas de Rio de Janeiro paralizó el lunes la violenta zona norte de la ciudad brasileña y acabó con la detención de 43 personas.

El efecto sorpresa del despliegue, que se inició al amanecer, se pudo ver comprometido por filtraciones de un soldado, acusado de complicidad con las redes delincuenciales. El recluta, de 19 años, “fue detenido (…) por sospechas de que pasaba información al narcotráfico”, dijo a la AFP el coronel Roberto Itamar.

Según policías citados por la televisión GloboNews, los traficantes fueron alertados por la noche de la operación y emitieron por radio llamados a “dispersarse”.

Sin embargo, la secretaria de Seguridad del estado consideró exitosa la operación e informó en la noche que detuvo a un total de 43 personas, cuya identidad no fue revelada, sin disparar un solo tiro.

La dependencia también indicó en un comunicado que decomisó nueve pistolas, una escopeta y un revólver, además de 300 kg de marihuana y 10 de cocaína, así como siete carros y 25 motos.

Los operativos se llevaron a cabo en siete favelas, entre ellas el Complexo do Alemao -una densa y laberíntica localidad donde las fuerzas de seguridad raramente se adentran- y Jacarezinho, donde siete personas han sido asesinadas en los últimos diez días, precisó la Oficina de Seguridad de Rio.

El despliegue privó de clases a 22.000 alumnos.

– Tercer operativo conjunto -Esta es la tercera operación de este tipo desde el 5 de agosto, con participación de soldados, personal de la fuerza aérea y la marina, así como de policías y agentes de la fuerza élite de inteligencia federal.

En total, hubo 5.546 miembros de las Fuerzas Armadas movilizados, asegurando los perímetros de esas regiones y ubicándose en puntos estratégicos para garantizar el orden.

Un año después de que el mundo aplaudiera su exitoso despliegue durante los Juegos Olímpicos, la segunda ciudad más grande de Brasil atraviesa grandes dificultades financieras y sus desmoralizadas fuerzas policiales luchan para contener a las bien armadas bandas de narcotraficantes que reinan en numerosas favelas.

La decisión en julio del presidente Michel Temer de enviar militares a Rio dejó en evidencia que la policía de este estado ha perdido la capacidad de hacer frente a la lucha, a menudo sangrienta, contra los traficantes de droga. Un centenar de policías han muerto en Rio en lo que va del año.

La corrupción también ha obstaculizado las operaciones policiales y, en junio, se emitieron órdenes de arresto contra 185 oficiales acusados de colaborar con bandas narcotraficantes, incluso alquilándoles armas automáticas.

El ejército es la institución más respetada por los brasileños y hasta ahora se ha logrado mantener fuera de la trama de corrupción que afecta al estado brasileño en todos sus niveles.

En la primera mitad del año, Rio registró 3.457 homicidios, el nivel más alto de violencia desde 2009 y 15% superior que el del mismo periodo de 2016.

sms-js/csc/val © Agence France-Presse

Edgar Quiñonez