Nueva ventana para hablar de SAN

En el 2005, Guatemala inició un cambio trascendental en la lucha contra la desnutrición y el hambre.

La suma de actores es fundamental en temas tan importantes para Guatemala como la seguridad alimentaria y nutricional, a través de este espacio, explicaré el movimiento que en la década de los 70 se inició en Guatemala para poner en la agenda de país uno de los problemas sociales que afecta a casi el 46.5 por ciento de nuestra niñez, la desnutrición infantil.

En 2005, Guatemala inició un cambio estratégico y trascendental en la lucha contra la desnutrición, el hambre y la pobreza, con la aprobación de la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sinasan), su reglamento y la Política de SAN, fundamentada en normas de índole constitucional y tratados internacionales de los cuales Guatemala es signataria.

Con la aprobación de la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, se asume un compromiso de estado con enfoque integral para orientar las acciones de las instituciones que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional de la población.

La creación del Sinasan establece el marco estratégico para priorizar diseñar y ejecutar acciones de SAN, y fue conformado  para la ejecución de los planes y estrategias para reducir la desnutrición crónica y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional.

El Sinasan también se vale de otras instancias que brindan aportes técnicos, financieros y operativos en temas relacionados con la SAN, los que serán explicados a profundidad para tener una visión amplia del tema.

El Plan Estratégico de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PESAN), viabiliza la consolidación de marcos políticos necesarios que expresen las prioridades de la SAN y la construcción de institucionalidad para enfrentar los determinantes, tanto estructurales como coyunturales, de la inseguridad alimentaria y nutricional.

Tras 11 años de lucha contra la desnutrición el tema de seguridad alimentaria y nutricional muestra avances importantes, siendo una de las prioridades del presidente Jimmy Morales, reducir en 10 puntos porcentuales la desnutrición crónica para 2020.  Para lograr esta meta, el Estado asume el compromiso político, institucional, técnico y estratégico, en respuesta a la situación de inseguridad alimentaria y nutricional.


German Gonzalez