No puedes detener mi Mojo

Siempre he sentido una especie de envidia por esas personas a las que simplemente se les hace fácil cantar o tocar un instrumento. Es como si al momento de salir del vientre de su madre ya están ejecutando una guitarra o dando alaridos cual estrella de rock.

En mi caso, pasarán muchas vidas y seguramente mis torpes manos jamás podrían hacer un do, re, mi, fa, sol. Nunca. No se me dio, los dioses del rock n´roll me lo negaron. Pero, pienso, no fueron del todo crueles, ya que algo que sí tengo es oído para apreciar música. O eso es lo que quiero creer, como premio de consolación.

Esto me abrió un mundo maravilloso, en el que lo único que lamento es no tener vida suficiente para escuchar tanta música. Siempre me ha gustado el blues, el jazz y el funk. Retomando esos géneros me topé con la banda americana de R&B formada en Luisiana: Durand Jones & The Indications. Es una joya que hizo que no dejara de zapatear en ningún momento.

Valoro mucho que los músicos regresen a la forma de crear de la vieja escuela. Se pueden sentir las texturas de los instrumentos, lo ahumado en la voz. Se convierte en algo orgánico que lo hace más cercano a las emociones. Con un sonido crudo, entre horns y hammonds B3, el grupo obtuvo en su disco Durand Jones & The Indications una sensación absolutamente auténtica, como si hubiera debutado a principios de los 70.

Esta banda detonó por completo mis sentidos al darle play. Y, créanme, cuando sonó la canción Groovy Babe fue como si James Brown y Charles Bradley descendieran de los cielos en una nube relampagueante llena de truenos, y me dijeran: “Hermano, es tiempo de que le quites el polvo a esos zapatos viejos y te pongas a bailar”. Claro, el álbum también tiene sus partes más tranquilas con Given Up o Is It Any Wonder?, que se disfrutan mejor si se bailan despacio con alguien.

Agradezco ser testigo del surgimiento de nuevas generaciones de músicos que retoman toda esta tradición con un acercamiento bastante fresco. Yo sigo con mi búsqueda de más bandas en este estilo. Es como entrar en un nuevo cosmos que se abre frente a mí. Y, como haría papá Brown, pienso hacerlo con mis mejores pasos de baile de un lado hacia el otro, exclamando a todo pulmón un buen “Ohhhh yeahhh, come on baby  give it to me!”Para escuchar: Groovy Babe, Smile, Make a Change, Giving Up y Tuck ‘N’ Roll.

Álvaro Sánchez