Museo Pushkin explica el origen del cubismo con bocetos de Picasso

El Museo Pushkin de Moscú inauguró hoy una pequeña pero mágica exposición sobre el origen del cubismo, con los bocetos de Pablo Ruiz Picasso, para la obra Las señoritas de Aviñón de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal de Málaga (sur de España).

El museo publicó en su cuenta oficial de Twitter que “El 30 de agosto, el Museo Pushkin abrió una exposición, que estaba a la espera de los conocedores de la pintura. Está dedicado al cubismo. Una de las exposiciones principales de los organizadores es los bocetos de Pablo Picasso a las Doncellas de Aviñón“.

“La exposición es un diálogo que nos permite ver muy bien en qué estaba pensando Picasso y también cómo estaba pensando, en el momento que crea esa obra absolutamente esencial en la historia del arte”, comentó José María Luna, director de tres museos de Málaga.

En la exposición Anatomía del cubismo, que se abrirá mañana al público, el museo moscovita ha rodeado los dibujos del cuaderno número 7 de bocetos de Picasso con piezas de arte antiguo y moderno, y objetos arqueológicos de sus propios fondos.

Destacan El baño de Paul Cezanne, un pintor admirado por el genio malagueño; obras maestras del antiguo Egipto, que incluyen figuras animales; vasijas de la época helenística y piezas de arte africano, desde estatuillas de mujeres desnudas a máscaras.

“Cezanne es nuestro padre”, dijo Picasso en más de una ocasión.

Y es que Picasso, obsesionado con la perpetuación de su obra, solía decir que no había arte antiguo o moderno, sino arte con mayúsculas, según recordó la comisaria de la exposición, Souria Sadekova.

Además, el Pushkin ha aportado dos obras de Picasso de 1908: “Amistad II”, una acuarela típicamente cubista, y “Composición con cráneo”, un lienzo más experimental.

La directora del Pushkin, Marina Loshak, aseguró en la presentación que la exposición muestra de manera didáctica el origen de la búsqueda de un nuevo estilo y los primeros pasos experimentales de Picasso en el mundo del cubismo.

Mientras, Luna destacó que “Picasso pensó en español y vivió en español”, pero creó “un lenguaje universal”, por lo que el genio malagueño “les pertenece a todos”.

“Esta pintura –Las señoritas de Aviñón– rompe la visión tradicional de la representación renacentista en el mundo del arte”, recalcó.

Y recordó la especial relación del fundador del cubismo con este país, sea por medio de su primera mujer, la bailarina Olga Jojlova, con artistas y poetas rusos, y con coleccionistas que le permitieron mantener la libertad y experimentación creativa.

La fundación andaluza ha cedido al Pushkin el único cuaderno existente en colecciones españolas de bocetos de Picasso para Las señoritas de Aviñón, un lienzo pintado por el artista en 1907 y que forma parte de la exposición permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).

Picasso trabajó en esa obra en dos etapas que se prolongaron por espacio de nueve meses, período en el que realizó 809 bocetos y borradores, que están guardados en su mayoría en casa del artista.

*Con información de EFE.

Berta Abrego