Los automóviles y las motocicletas que se utilizan en Guatemala provienen de las mismas fábricas en el mundo que producen bajo el mismo estándar de calidad: adaptadas a la mezcla de etanol, afirmó Luis Fernando Villegas, ingeniero mecánico, quien laboró para la industria petrolera en Colombia y luego responsable de la implementación de esta medida en esa nación sudamericana.
En entrevista para la Agencia Guatemalteca de Noticias, el experto señaló que el 70 % de los vehículos de dos ruedas son de bajo cilindraje, los cuales se producen solo en dos lugares: China e India, por lo que desde el punto de vista técnico son las mismas que se comercializan en el resto de Latinoamérica “que vienen usando etanol por décadas”, solo que en cada nación le colocan una marca distinta.
Recordó que en su país circulan unos 4 millones de motocicletas y se habló que el 90 % de ellas iba a detenerse si se agregaba el alcohol carburante; es decir, unos 3.6 millones, lo cual no sucedió.
Explicó que la edad de estas unidades en el país es de cuatro años de antigüedad, mientras que en Colombia son 12, y “es la misma que tiene el Rapi de Colombia, el Rapi de Argentina, que tiene seis veces más motos que Guatemala. Si ese mito fuera cierto, las personas de bajos recursos estarían aguantando hambre”.
En automóviles
Villegas enfatizó que el 42 % de los automotores que circulan en Guatemala “vino de Estados Unidos como usados; estos llevan más de 10 años usando gasolina con estanol en ese territorio porque allá es obligatoria la mezcla por un tema ambiental”.
Refirió que hace varios años los productores de gasolinas utilizaban plomo como aditivo para mejorar el octanaje, pero se descubrió que era cancerígeno, por lo que la industria decidió, sin consultarlo con los consumidores, cambiarlo por unas moléculas que llaman MTB y ETB. Luego, diversos estudios determinaron que estas contaminan los mantos acuíferos. Por eso, en Estados Unidos añaden alcohol carburante.
Señaló que, en el caso de las gasolinerías, no deben hacer ninguna inversión adicional, pues los requisitos técnicos es que en sus tanques no haya agua, pero esa limpieza ya la hacen de forma anual.
Entre las ventajas subrayó que el etanol tiene un efecto limpiador tanto en las estaciones de servicio como en los sistemas de carburación automotrices. Y resaltó que las mismas gasolinerías venden ese aditivo adicional, el cual ya no sería necesario con esta mezcla.
Además, el precio al consumidor será el mismo, o incluso más barato, porque se va a adquirir gasolina con menor octanaje, pues el etanol lo aumentará.
Perfil
Luis Fernando Villegas
• Ingeniero mecánico con especialización en combustibles
• Trabajó en la distribuidora más grande de gasolinas en su país
• Fue responsable de la incorporación de etanol en Colombia
• Asesora en la adición de E10 en Chile, Argentina, Ecuador, Perú, Nicaragua y Costa Rica
• Ha visitado Guatemala durante varios años











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