La IV Reunión Ministerial China-Celac, un foro de ministros de Exteriores en el que Latinoamérica muestra un acercamiento a la potencia asiática, ante la beligerancia de Estados Unidos, se inicia hoy, con la ciudad de Pekín como anfitriona.
La cita se celebra con la presencia inédita de los presidentes de Brasil, Chile y Colombia, además del anfitrión, Xi Jinping, quien abrirá el encuentro con un discurso que previsiblemente trazará las líneas maestras de la política china en la región.
El gigante asiático busca cimentar relaciones en expansión, amenazadas por Estados Unidos, pues Latinoamérica se ha vuelto un terreno crucial de competencia entre Washington y Pekín.
No a los “patios traseros”
Para Pekín, Latinoamérica y el Caribe están construyendo “su propio hogar” y no son el patio trasero de nadie. “Son una parte importante del sur global, con un gran potencial y perspectivas de desarrollo, y también una fuerza importante para la paz y el desarrollo mundiales”, afirmó el viceministro chino de Exteriores, Miao Deyu.
Durante la tarde tendrá lugar la sesión plenaria del foro, en la que China estará representada por su titular de Exteriores, Wang Yi, y en la que han confirmado su presencia 17 cancilleres.
Los temas principales de la reunión serán “Interconexión eléctrica y energías renovables” e “Integración comercial”, dos epígrafes que se alinean con dos objetivos clave de China en América Latina: promover su iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda y asegurarse el acceso a valiosos recursos naturales de la región como el litio, las tierras raras, el petróleo o el cobre.
El gigante asiático se propone establecer una red comercial internacional y extender su influencia a través de la construcción de importantes obras de infraestructura.













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