Gabriela Montenegro Bethancourt, MSc, PhD
Secretaria Nacional de Ciencia y Tecnología
Después de completar estudios de posgrado en universidades de excelencia, muchos científicos guatemaltecos nos enfrentamos a una difícil decisión: ¿regresar al país o buscar oportunidades en el extranjero? Esta pregunta está ligada a los desafíos que enfrenta Guatemala en materia de ciencia y tecnología. La reintegración de los científicos al ecosistema nacional es un proceso complejo debido a múltiples factores
estructurales.
Uno de los principales obstáculos es la falta de espacios laborales adecuados y la escasa inversión en Investigación y Desarrollo (I+D), menor al 0.05 % del PIB. A esto se suman la carga burocrática asociada con la investigación y el sesgo de género, que sigue dificultando la integración de las mujeres en el ámbito científico. La infraestructura para investigación es deficiente y la disponibilidad de laboratorios equipados es limitada, lo que restringe el desarrollo de proyectos de mayor impacto.
En contraste, los países desarrollados ofrecen subvenciones, facilitan la creación de consorcios público-privados y promueven redes de cooperación académica que permiten fortalecer la investigación. En Guatemala, la falta de coordinación entre los sectores académico y productivo impide aprovechar el conocimiento generado y limita la aplicación de la ciencia en el desarrollo del país. Esta desconexión no solo frena la innovación, sino que también perpetúa desigualdades en la distribución de los beneficios derivados de la investigación.
Existe una comunidad de científicos guatemaltecos en el extranjero.
Sin embargo, a pesar de estos desafíos, existe una comunidad de científicos guatemaltecos en el extranjero, la diáspora, que busca vincularse con el país, y otros que han decidido regresar. Podemos generar una cultura de cambio si mantenemos el espíritu de aprendizaje y creamos lazos de colaboración. En muchos casos, somos los únicos expertos en un área específica en Guatemala, lo que nos da la oportunidad de expandirnos, salir de nuestra zona de confort y conectar con nuevas instituciones y personas.
Los problemas locales y globales requieren de nuestra formación y experiencia. Si tienes una idea de investigación, desde la Senacyt queremos generar confianza, fortalecer redes de apoyo y aumentar las oportunidades de financiamiento.
Lo importante es formar alianzas. Si has decidido regresar a Guatemala, vale la pena. Somos muchos los guatemaltecos comprometidos con la ciencia, la investigación y el avance del país. Nuestras limitaciones deben servirnos para unirnos y potenciar nuestras capacidades.
Esta es una invitación a trabajar juntos, a elevar nuestra voz y a acercarnos a la casa de los científicos: la Senacyt. Unidos, somos más fuertes y podemos construir un futuro en el que la ciencia guatemalteca sea una verdadera herramienta de transformación.











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