Es complicado reunir en una pequeña lista toda la música que acompañó este 2025 especialmente en un contexto en el cual cada año se publican miles de álbumes en el mundo. Esta selección es para señalar aquellos discos que, con conceptos claros, y miradas propias, consiguieron trascender la inmediatez.
Mayhem - Lady Gaga

La artista volvió a mirar de frente al pop que la transformó en un fenómeno global. El proyecto funciona como un recordatorio de su capacidad para combinar exceso y teatralidad sin renunciar a la introspección. Lejos de intentar reinventarse, Lady Gaga se pregunta quién es dentro de su propio universo, al usar la fama y la identidad. Musicalmente, la propuesta mezcla sintetizadores, energía rock y guiños electrónicos, moviéndose entre lo oscuro y lo festivo. Canciones como Disease, Abracadabra y Perfect Celebrity exponen el choque entre la figura pública y la persona privada.
La vida era más corta - Milo J
Con tan solo 19 años, Camilo Joaquín armó un disco que toma la música folclórica argentina y la acerca a una nueva generación. Entre charango, bandoneón, percusión tradicional y guiños al tango y la murga, Milo J reinterpreta estos ritmos, mezclándolos con un sonido urbano que lo caracteriza, sin perder el respeto y sensibilidad, para que la tradición dialogue con el presente. Acompañado por figuras históricas de la música en español como Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez y Roberto Carvajal, el LP trabaja como un paso de antorcha de la nostalgia y el amor.

Let God sort em out - Clipse

Después de casi 16 años sin lanzar un álbum de estudio, Clipse regresó con Let God sort em out, un disco que no busca reinventar al dúo, sino recordar por qué Pusha T y Malice siguen siendo una referencia dentro del hip hop. El proyecto se construye desde la experiencia y la historia compartida, con una relación con el rap entendida como oficio y como forma de presencia. Con producción de Pharrell Williams y colaboraciones que dialogan con distintas generaciones, el álbum retoma los temas que han acompañado al grupo desde sus inicios. Poder, ambición, fe y el relato callejero aparecen atravesados por el paso del tiempo. Las voces suenan más ásperas y también más conscientes.
Lux - Rosalía
Después de casi 16 años sin lanzar un álbum de estudio, Clipse regresó con Let God sort em out, un disco que no busca reinventar al dúo, sino recordar por qué Pusha T y Malice siguen siendo una referencia dentro del hip hop. El proyecto se construye desde la experiencia y la historia compartida, con una relación con el rap entendida como oficio y como forma de presencia. Con producción de Pharrell Williams y colaboraciones que dialogan con distintas generaciones, el álbum retoma los temas que han acompañado al grupo desde sus inicios. Poder, ambición, fe y el relato callejero aparecen atravesados por el paso del tiempo. Las voces suenan más ásperas y también más conscientes.

Debí tirar más fotos - Bad Bunny

El sexto lanzamiento de Benito se convirtió en el álbum más escuchado del año y, al mismo tiempo, en una carta de amor a Puerto Rico. En este disco no solo es evidente el crecimiento artístico de Bad Bunny, sino también la claridad de un concepto arraigado en la identidad de la isla. Desde el corto previo a su lanzamiento, que pone sobre la mesa la gentrificación, hasta una residencia que, según CNN, generó más de US $200 millones para la economía puertorriqueña, el proyecto trasciende lo musical. La producción discográfica recorre la salsa, el bolero, los ritmos tropicales y el reguetón, acompañado por artistas y productores locales.











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