El juez federal a cargo del caso del derrocado líder de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, afirmó este jueves que no los considera “una amenaza para la seguridad nacional” de Estados Unidos, puesto que ya se encuentran detenidos en el país.
La consideración del magistral Alvin Hellerstein afecta directamente al motivo en el que se basan las sanciones de EE. UU. a Maduro y a los fondos venezolanos que impiden costearse su propia defensa.
“El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional”, declaró Hellerstein, de 92 años, con voz quebrada.
Condiciones han cambiado
Además, el juez afirmó que las razones sobre las que se fundamentó este bloqueo de EE. UU. al país suramericano ya no están en juego y que la situación en Venezuela ha cambiado.
No obstante, Hellerstein aún tiene que confirmar su decisión de manera oficial y no dio en la audiencia de hoy fechas de cuándo tomará esta decisión.
El fiscal federal adjunto Kyle Wirshba apuntó, durante la vista, que el Gobierno de EE. UU. debería tener la facultad de “utilizar las sanciones para influir en la política exterior o en la seguridad nacional” e indicó que las sanciones, impuestas en 2019, son anteriores al caso contra Maduro.
Error administrativo
La defensa alega que el Gobierno de EE. UU., a través de la oficina de control de activos (OFAC), revocó las licencias que permitían usar fondos venezolanos para sufragar su defensa, calificándolo de “error administrativo”, algo que vulnera la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense.
El equipo legal del líder venezolano insistió en que la única opción es la desestimación de los cargos, lo que el juez vio poco viable.
Maduro está acusado de varios cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, y un cuarto delito de posesión de esas armas .











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