Los Super Amigos

En unos días se estrena en nuestro país la tan esperada película Justice League, por lo que es una magnífica oportunidad para repasar una de las representaciones más emblemáticas de la Liga de la Justicia, y que marcó a toda una generación: los Súper Amigos.

Esta serie animada fue producida por el estudio Hanna-Barbera, famoso por éxitos como Los Picapiedra, Yogi Bear, Scooby Doo y Fantasma del Espacio. Se animaron 109 episodios, los cuales fueron televisados de 1973 a 1986. Si bien Súper Amigos (Super Friends) es el nombre con el que se le identifica universalmente, el programa también fue conocido como La Hora de los Súper Amigos, Desafío de los Súper Amigos, Los Súper Amigos Más Grandes del Mundo,  El Show Legendario de los Súper Poderes y El Equipo de Súper Poderes.

El elenco de los héroes fue creciendo con el tiempo. Al principio, contaba únicamente con Superman, Batman, Robin, Aquaman y la Mujer Maravilla. Eventualmente se incluyeron más personajes provenientes de los cómics, como Cyborg, Firestorm, Hawkman, Linterna Verde y Flash. No hay que olvidar a los Gemelos Fantásticos, que impulsaban sus poderes de transformación chocando sus puños y gritando “¡Poderes de los Gemelos Fantásticos, actívense!”  Jayna podía convertirse en cualquier ser del reino animal y Zan en agua en cualquiera de sus estados (vapor, líquido, sólido). Para darle mayor diversidad cultural (léase racial) al programa, se crearon los personajes Black Vulcan (afroamericano), Samurái (asiático) y Apache Chief (nativo americano). Años después se agregó el héroe latinoamericano El Dorado.

Regularmente, los héroes se enfrentaban con la Liga del Mal (League of Doom), que incluía a Lex Luthor, Bizarro, el Espantapájaros, el Acertijo y Cheetah, entre muchos otros.

DC Comics utilizó la misma premisa para crear un cómic The Super Friends (1976-1981) y una miniserie Super Powers (1984-1986), cuyas historias se intercalaban con la narrativa de la serie animada. Asimismo, la empresa Kenner produjo una línea de figuras de acción llamada Super Powers Collection.

Si bien esta serie fue para millones de personas la puerta de entrada al universo DC, era una visión distorsionada por unas normas impulsadas por grupos como Action for Children’s Television, que buscaban regular la inclusión de violencia en la programación de los sábados por la mañana. Esta censura limitó considerablemente la forma en la que podían ser presentados los héroes. El gran perdedor fue Aquaman, el invulnerable y poderoso rey de Atlantis, que se vio reducido a “tipo que habla con los peces”. Esta percepción ha sido un obstáculo para el personaje aún hoy, no menos de 30 años después del fin del formato.

Redacción DCA