Los retos en seguridad para Centroamérica

La región centroamericana ha realizado una serie de instrumentos para mejorar las condiciones de la seguridad pública, y entre ellos destaca la ESCA.

Cuando de comparar la situación de violencia se trata, la región centroamericana es vista, en general, como un territorio violento y con altos índices delictivos; y es que en algunos países se evidencia que la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes supera, en mucho, lo que se considera un promedio “aceptable” de muertes violentas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cada país hace esfuerzos para contrarrestar los riesgos, amenazas y vulnerabilidades, tanto en lo individual como en conjunto; de hecho, la región centroamericana ha realizado una serie de instrumentos para mejorar las condiciones de la seguridad pública, entre ellos la Estrategia de Seguridad de Centroamérica (ESCA).

La región, como decía al principio, sigue siendo señalada como uno de los territorios menos pacíficos para vivir, aunque cuando se analiza cada país en lo individual, la percepción es diferente; por ejemplo, los países que conforman el Triángulo Norte continúan liderando en cuanto a violencia homicida, mientras que Panamá y Costa Rica presentan mejores resultados. Ahora bien, lo que sí tienen en común todos los países centroamericanos son flagelos del crimen organizado, especialmente el narcotráfico, porque ningún país se salva del tráfico de drogas que provienen de algunos países de Sudamérica. Al respecto, las elevadas incautaciones de narcóticos evidencian que el uso de Centroamérica como puente no se ha desincentivado. Por otro lado, el 15 y 16 de junio del año 2017 se realizó en Miami, Florida, la Conferencia para la Prosperidad y la Seguridad en Centroamérica, un evento donde se habló de una estrategia más enfocada en el control del orden público, aunque países como Panamá prefirieron plantear un enfoque de desarrollo como respuesta a la situación de seguridad.

Desde entonces ha pasado un año, y sería interesante conocer los resultados que se han dado durante ese lapso; al respecto, también es bueno saber que, por su geopolítica, Costa Rica, Panamá y Colombia ahora trabajan en conjunto a través de la subregión Triángulo Sur.

Pareciera que la cooperación está más activa que nunca en la región centroamericana, sin dejar por un lado que el delito evoluciona, y por ello se necesita actualizar los instrumentos estratégicos que rigen los esfuerzos por un territorio seguro, pacífico y desarrollado.

Mónica Castellanos