Carolina Quinteros
PADF
Desde hace más de 20 años se conmemora el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, en memoria de la aprobación del convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) respecto a las peores formas de trabajo infantil.
Dicho convenio estipula que, si bien cada país va a determinarlas actividades concretas consideradas bajo este concepto, las peores formas de trabajo infantil se refieren a todas las formas de esclavitud o prácticas análogas, tales como la venta y trata de niños o niñas, servidumbre por deudas o situaciones como trabajo forzoso u obligatorio, incluyendo el reclutamiento de niños o niñas para utilizarlos en conflictos armados.
El mundo ha experimentado avances en los últimos años respecto a este tema.
De igual manera, se define la utilización de niños o niñas para ejercer prostitución o pornografía y también se consideran en esta categoría, la utilización de niños o niñas para acciones ilícitas o actividades laborales que por las condiciones en las cuales se realizan, pueden afectar la salud, la seguridad o la integridad de los niños o niñas.
Para efectos de la OIT, ello se refiere a toda persona menor de 18 años. Para 2024 el lema de esta conmemoración es: Cumplamos con nuestros compromisos; ¡Pongamos fin al trabajo infantil! Este lema está comprendido coomo un llamado a los estados firmantes del convenio, para que cumplan con todas las responsabilidades que han adquirido con la comunidad internacional para detener este flagelo que impide que los niños y las niñas tengan un futuro mejor.
Ciertamente, el mundo ha experimentado avances en los últimos años respecto a este tema e inclusive algunas empresas han adquirido prácticas para prevenir la contratación de niños o niñas dentro de su cadena de suministros. Sin embargo, crisis mundiales como la pandemia, sirvieron como caldo de cultivo para que estas prácticas resurgieran, especialmente en los países más golpeados por la pobreza. Por esta razón, el llamado es oportuno.
Los niños y las niñas siguen trabajando bajo condiciones en las cuales se les limitan las oportunidades de su crecimiento personal. Es importante poner atención a la situación de las niñas, a quienes desde muy temprana edad se les asignan los roles y tareas de cuidado y trabajo doméstico, que las mantiene fuera de la escuela y para las mujeres jóvenes, fuera de las oportunidades laborales. Manos a la obra. Las niñas y los niños merecen un mejor futuro.










