Los libros nos transportan en el espacio y el tiempo

Cada 23 de abril, desde 1926, se celebra el Día del Libro, como un homenaje a que este día, pero de 1616, fallecieron Miguel de Cervantes, Shakespeare y el inca Garcilaso de la Vega. Otros escritores, como Vladimir Navokov, Manuel Mejía Vallejo o Maurice Druon, también nacieron y murieron ese día.

Y es que el poder que tienen los libros es impresionante, por su capacidad de brindar alimento al espíritu. Los libros son las mejores naves para volar a través del espacio y del tiempo. Los guatemaltecos tenemos en la historia importantes fechas registradas en los libros.

Por ejemplo, los mayas fueron de las pocas civilizaciones que escribieron libros y que dejaron constancia de ellos, como el Popol Vuh, por ejemplo, que es un libro de talla universal.

Por otro lado, la cuarta imprenta que vino al continente americano fue la que llegó a Antigua Guatemala en 1660, la cual trajo el maestro impresor José de Pineda Ibarra. Tres años después, se publicó el primer libro: Explicatio apologética.

Otro de los hechos importantes es la fundación de la Tipografía Nacional, la cual se ha constituido como el taller tipográfico y la casa editora más antiguos de Guatemala y de Centroamérica. Es reconocida como alma mater.

La Tipografía Nacional se fundó en 1894, durante el gobierno del presidente José María Reyna Barrios. Entre sus publicaciones destacan importantes libros de escritores guatemaltecos como Rafael Arévalo Martínez, Luis Cardoza y Aragón, Enrique Gómez Carrillo, entre otros.

Debemos sumar, a la celebración del Día del Libro, el hecho de que en 1967 Miguel Ángel Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura, el cual se considera el más importante de la literatura universal. Asturias es autor de más de cincuenta libros publicados, traducidos a más de 70 idiomas y celebrados en casi todo el mundo. Sus obras mostraron la cosmovisión maya y la problemática social de Guatemala y de países latinoamericanos. Ayer también se entregó el premio Cervantes al escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quien se constituyó en el primer centroamericano en recibirlo. Así que hay mucho por celebrar y mucho por leer.

Redacción DCA