Como una forma de promover la adaptación de la agricultura al cambio climático en la región del Corredor seco guatemalteco, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) brinda asistencia técnica a los agricultores de la zona, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).
El proyecto enfoca su trabajo en la zona semiárida de Guatemala, implementando buenas prácticas de adaptación al cambio climático, para hacer frente a las canículas prolongadas que se dan en la región, las cuales algunas veces superan los 40 días de duración, de acuerdo con información de la FAO.
Una de las buenas prácticas implementadas es la construcción de reservorios de agua de lluvia, con fines de riego auxiliar, lo que permite lograr las cosechas, en especial la producción de arroz, que es uno de los principales cultivos de los campesinos, como Miguel Escobar, de la aldea El Tempisque, Agua Blanca, Jutiapa.
Este agricultor construyó un reservorio en su parcela, el cual tiene una capacidad de 6 mil 500 metros cúbicos de líquido que capta y almacena de la lluvia, con dimensiones de 85 metros de largo por 10 de ancho y profundidad de 8.
Desde hace más de 1 año, don Miguel participa en reuniones con el grupo de agricultores organizados de la comunidad, mediante la Asociación de Pequeños y Medianos Agricultores de Oriente, que recibe asistencia técnica de la FAO y el MAGA. Jose Pelico











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