Les declaran la guerra a las maras

El Gobierno de EE. UU. anunció una política de tolerancia cero contra bandas criminales, a las que las fuerzas del orden perseguirán judicialmente con el fin de bloquear sus fuentes de ingreso y menguar el número de miembros.

El mandatario Donald Trump prometió, en un mensaje en Twitter, que eliminará rápidamente a los integrantes de la Mara Salvatrucha, una banda creada en la década de los 80 en las calles de Los Ángeles, California, y que ha ganado gran fuerza en Centroamérica.

El gobernante culpó a las débiles políticas contra la inmigración ilegal de su antecesor, Barack Obama, de la formación de nuevos grupos de esta pandilla en ciudades de Estados Unidos, aunque no proporcionó ninguna prueba para sustentar su acusación.

Otra visión

Más prudente se mostró el fiscal general, Jeff Sessions, quien hizo el anuncio oficial antes de reunirse con los jefes de las fuerzas del orden, como el administrador de la Agencia Antidrogas (DEA), Chuck Rosenberg, para definir las renovadas políticas del Gobierno estadounidense.

“Déjenme decir esto claramente: bajo la presidencia de Trump, el Departamento de Justicia tendrá una tolerancia cero hacia la violencia de las bandas”, acentuó Sessions antes del encuentro.

De esa forma, el fiscal anunció que el Gobierno reforzará la frontera, bloqueará las líneas de ingreso de las pandillas y menguará sus filas al perseguir a cada uno de sus miembros y no ceder ni un solo bloque o esquina de la calle a la puesta en práctica de sus despiadadas tácticas.

El funcionario judicial trazó una relación entre la actividad de las maras en la costa oeste de EE. UU. y la política de las ciudades santuario, aquellas que se niegan a colaborar con las autoridades federales para deportar a los indocumentados y a los inmigrantes que han cometido algún crimen.

Redacción DCA