Las Juventudes de hoy

Hace unos meses organizaciones sociales realizaron una campaña #SerJovenEsUnDerecho, con el objetivo de visibilizar las condiciones de las juventudes en Guatemala, y también informar cuáles son sus obligaciones ante la sociedad. Esta campaña acompaña la promoción de la iniciativa de la ley Nacional de Juventudes que tanto ha costado su aprobación en el Congreso de la República.

Las condiciones de vida para la mayoría de la población son precarias y con dificultades para la sobrevivencia por falta de oportunidades para generar los ingresos adecuados. El 66.7 por ciento de la población se encuentra en condiciones de empobrecimiento, 76 por ciento de la población no cuenta con ingresos fijos, el 23.4 por ciento de la población se encuentra debajo de la línea de empobrecimiento extremo. Por lo tanto, es una sociedad en la que la mayoría no obtiene los recursos necesarios, más en el área rural, ya que el 76 por ciento de la población que vive en esta área se encuentra en condiciones de empobrecimiento; una de las consecuencias es que el 46.5 por ciento de la niñez menor de 5 años vive con desnutrición crónica.

Guatemala es uno de los lugares más violentos en el mundo, uno de los datos más escalofriantes de esta era contemporánea, de 2013 a 2016 han asesinado a 24 mil 685 jóvenes de 10 a 34 años, y 3 mil 784 mujeres jóvenes. Sin oportunidades laborales ni de estudios, solo el 1 por ciento de la población joven tiene la oportunidad de estudiar alguna carrera universitaria.

Las niñas, adolescentes y jóvenes, además de lo anterior descrito, tienen la vulnerabilidad de ser secuestradas para la trata de personas en explotación sexual y laboral; de vivir constantemente violación sexual y de embarazos forzosos, según datos del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva –OSAR– en 2016 hubo 41 niñas de 10 años embarazadas, 91 de 11 años, 222 de 12 años, 900 de 13 años y 3 mil 408 niñas de 14 años. Otra situación que el movimiento de mujeres y feminista hemos denunciado son los matrimonios forzados a niñas menores de edad con hombres, muchas veces, tres veces más grandes que ellas. El matrimonio como un contrato de servilismo de cuidado y sexual.

El lunes pasado hubo una manifestación por parte de los jóvenes de Las Gaviotas, no me detendré aquí, sino más bien en la reacción de muchas personas en las redes sociales, al pedir que los quemaran y mataran de una vez por todas. ¿Cuánta responsabilidad tendremos de esto como sociedad? ¿Cuáles son las relaciones sociales que ejercemos si somos una sociedad genocida, femicida, racista? ¿Cuáles son las oportunidades de generar condiciones dignas si nos matan de hambre? ¿Cómo construimos socialmente a las personas si predomina en nuestro relacionamiento el odio, agresión, la vigilancia, y el castigo?

María José Rosales