Roma, EFE
El ítalobrasileño Thiago Motta arribó a la Juventus para acabar con el ciclo de dos años negativos que ha vivido el club turinés y, ayer, en su debut en partido oficial, dio las primeras muestras del cambio contra el Como 1907 (3-0) que dirige el español Cesc Fábregas, al que dominó con holgura en la primera jornada de la Serie A.
Llegó el Como de Cesc al Juventus Stadium como uno de los proyectos más ilusionantes de toda Italia en su vuelta a la élite después de 21 años.
Los fichajes, de los españoles Pepe Reina y Alberto Moreno, el del galo Raphael Varane (fuera por lesión), el del italiano Andrea Belotti o el del brasileño Gabriel Strefezza, no han sido los de un recién ascendido al uso. Es un proyecto con ganas de dar guerra, de pelear por algo más que por salvar la categoría.










