La nueva gestión pública (III)

Por: Israel Gómez
Córdova
Biblioteca INAP
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La modernización de la administración pública es indiscutible, no solo en el sentido de la disminución de los niveles jerárquicos, sino en el mismo proceso de profesionalización de los burócratas. El cambio de incentivos de que requieren dichas reformas se deben complementar con la formulación de reglas generales y claras, pero, aunado a ello, estableciendo un grado de responsabilidad de los servidores públicos.

El servicio público siempre ha representado para los gobernantes un recurso que permite promover empleos para los afiliados más activos del partido y, por consiguiente, está totalmente sobrepoblado. Por tal motivo, habrá que contar con que cuando se realice un análisis de las necesidades, las cifras reales de puestos de trabajo para los servicios prestados se encontrarán claramente por encima de los puestos de trabajo realmente necesarios. Aquí podemos contemplar dos posibilidades: que el servicio público se reduzca al número de empleados realmente necesario, lo cual políticamente no sería viable, o que, con el número de funcionarios existente, se procure incrementar de manera importante el rendimiento.

En el régimen de bienestar institucional, la Nueva Gerencia Pública presta todo tipo de servicios mediante instituciones públicas directas e, indirectamente, cambia los fines y no pierde de vista los objetivos de los programas públicos y los colectivos de ciudadanos a los que van dirigidos.

La Nueva Gestión Pública intenta hacer eficiente y economizar al Gobierno y, por ende, la modernización de la administración pública, la cual es necesaria, no solo en el sentido de la disminución de los niveles jerárquicos, sino en el mismo proceso de profesionalización de los servidores públicos, estableciendo un grado de responsabilidad de estos.

Además, la Nueva Gestión Pública reduce la distancia entre las instituciones que conforman la administración pública, para lo cual es necesario crear planes, programas y proyectos en donde el ciudadano se convierta en el objetivo principal generando una nueva cultura de lo público, para apostar por el aprendizaje mutuo, lo cual permitirá obtener una mayor eficiencia en la búsqueda del bienestar común.

Instituto Nacional de Administración Pública