Petricor, el aroma que emerge de la tierra seca después de la lluvia. Ese mismo nombre acoge la adaptación contemporánea de la obra Tierra Negra, de Nilson Fernández, cuya trama aborda la lucha por la identidad y conexión con la tierra.
La conmovedora y profunda historia sigue el viaje emocional de un joven que debe adaptarse a una nueva vida en la ciudad después de dejar atrás su vida en el entorno rural. Dos mundos distintos, reflejados en su mirada, exploran la identidad, la memoria y la redención del protagonista conforme avanza la obra.
La puesta en escena, presentada en el Teatro de Arte Universitario (TAU-USAC), está por finalizar sus funciones, las últimas oportunidades son 28 y 29 de marzo, y el 4 y 5 de abril, a las 19:00 horas. Con la interpretación de Haroldo Izaguirre, la pieza invita al espectador a pensar acerca de los vínculos profundos que lo unen con la tierra e historia, además de enfrentar el inevitable paso del tiempo y el cambio.
La función de Petricor, que tiene como eje principal la nostalgia por la tierra que vio crecer al protagonista, en contraste con la realidad de la vida urbana, es una reflexión sobre la memoria, la resistencia y el deseo de pertenencia al suelo que lo vio nacer.











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