Justicia de las mujeres

Imaginemos que una mujer llega a un tribunal a pedir justicia por la recarga de trabajo que tiene, buscando su redistribución, proponiendo que los hombres y la comunidad colabore con el cuidado de las niñas y niños, o llega otra que pide acceso a la educación, quiere tener la oportunidad de volar y en su familia le dicen que por ser mujer no puede, porque llegará un hombre que será su dueño y él tendrá que ver por ella, decidir por ella, trabajar por ella, ser la vida de ella. Otra pide la libertad de ser, de dejar de nacer, crecer y vivir con el peso colonial en sus cuerpos y su alma; pide dejar de ser vista como sirvienta, sentir la seguridad de que puede expresarse en su idioma, usar su vestimenta, y recuperar la historia de sus ancestras sin la imposición de miradas que le nombran enemiga del “desarrollo”.

Otras tantas piden justicia para poder pensar distinto, para poder decidir sus vidas fuera del dominio de las religiones fundamentalistas, del consumismo, de salirse de la lógica del mercado, de centrarse en el cuidado compartido de la vida en armonía con el entorno. Imaginemos que mujeres plurales llegan a los tribunales a exigir libertad para sus cuerpos, vivir su sexualidad en plenitud, decidir sobre la maternidad obligada que nos instalan desde chicas como un destino inexorable. ¿Qué pasaría si estas mujeres llegan hoy a los tribunales o a las instituciones estatales a buscar justicia? Lo más seguro es que las tildarían de locas, de impulsoras de sedición, de romper el orden constitucional y, por lo tanto, se justificaría cualquier tipo de agresión en su contra, incluyendo la cárcel con delitos inventados, aunque sustentados en las leyes que perpetúan la condición de opresión.

Por eso, en el marco del día de la Tierra, este 20 de abril se instalará un Tribunal de Mujeres por la madre tierra, el agua y la vida, que pretende dar a conocer a la población lo que las mujeres estamos viviendo en el país, se evidenciarán las implicaciones que la falta de acceso a tierra, las múltiples problemáticas en torno al agua, a la reducción de soberanía alimentaria, el extractivismo y la criminalización de defensoras de la vida, está teniendo en sus vidas.

La cita es en la plaza central, este 20 de abril, desde las 9:00 de la mañana, en donde un tribunal integrado por mujeres estará construyendo dictámenes, sentencias y caminos que permitan la construcción de la armonía en la vida cotidiana.

María Dolores Marroquín