En un Real Madrid de circunstancias, con solo 10 futbolistas disponibles de la primera plantilla, se encontró con un protagonista inesperado, el canterano Jacobo Ramón, quien en el minuto 95 tumbó la resistencia del Mallorca (2-1), escenificada en su guardameta, Leo Román, que firmó 13 paradas para mantener con vida a los suyos hasta el último instante.
Contagiado con el ambiente en el estadio, con la peor entrada de la temporada, el Real Madrid salió frío al partido. Sin intensidad. Ya dijo adiós, aunque arrancó el duelo con posibilidades matemáticas, a la Liga en el clásico del domingo pasado y saltó al terreno de juego sin esa concentración defensiva que tanto ha pedido Carlo Ancelotti durante toda la campaña.
El italiano, en su penúltimo partido en el Santiago Bernabéu como técnico madridista, tampoco hizo que calara el mensaje defensivo en los presentes. En el minuto 11, el Mallorca se puso por delante gracias a un gol de Martin Valjent. Uno de los tres centrales con los que salió en su once Jagoba Arrasate. Tiró una pared con Mateu Morey y se adentró en el área, donde le llegó el balón tras rozar en un Ceballos que fue al suelo y vio cómo Asencio, sin confiar en el disparo de su rival, no lo encimó.
Tras firmar 13 atajadas ante el FC Barcelona, Leo Román realizó 13 ayer en el Bernabéu. El máximo goleador del merengue esta temporada, Kylian Mbappé, fue el encargado de poner el empate en el minuto 68. Luego de 38 remates del Real Madrid, se produjo una conexión inesperada. Jesús Vallejo, en su segundo choque de la temporada, peinó el balón y el canterano Jacobo Ramón se tiró con fe para superar la salida de Leo Román.
Con el Mallorca acariciando un punto clave en su lucha por entrar en competición europea y el FC Barcelona a punto de amarrar el título de Liga, sin jugar, apareció Jacobo para darle una victoria agónica al Madrid.












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