Como parte de la campaña de reforestación 1 Árbol por el Lago de Amatitlán, coordinada por la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (Amsa), no menos de 230 mil árboles ornamentales y frutales serán plantados en sectores cercanos a ese cuerpo hídrico.
El objetivo es incrementar la cobertura forestal y reducir la tendencia hacia la pérdida extrema de los suelos en esa región amenazada.
“En esta iniciativa se nos han unido instituciones de Gobierno y del sector privado, entre otras. Si realizamos un trabajo integral, tendremos mejores resultados”, indicó Amed Juárez, director de Amsa.
El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales también está elaborando la Estrategia Nacional para la Reducción de las Emisiones de Carbono por Deforestación y Degradación de los Bosques, que busca el impulso del progreso sostenible, para potenciar el aprovechamiento del bosque, la conservación de la biodiversidad y mejorar las condiciones de vida de los habitantes.
Luis Castillo, gerente de la entidad Defensores de la Naturaleza, resaltó la importancia del rescate, restauración y protección del bosque.
César Barrios, jefe de Comunicación de la Fundación para el Desarrollo y la Conservación, planteó la necesidad de aumentar el presupuesto dirigido a los recursos naturales.











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