Inclusión laboral y educativa

Este nombre corresponde a un taller organizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y otras entidades, adonde acudieron mujeres con discapacidad, y fue parte importante de las experiencias que ellas contaron acerca de cómo, a pesar de esta, llevan una vida plena y se desarrollan como seres humanos y profesionales en la sociedad guatemalteca.

La mayoría de ellas coincidió en que no ha sido fácil vivir en una sociedad donde han tenido que luchar por integrarse, en donde supuestamente solo los hombres se desarrollan y controlan todas las esferas de la vida, y durante sus experiencias han tenido que demostrar su enorme capacidad para desarrollarse en diferentes niveles en nuestra sociedad.

La experiencia ha sido fuerte al escucharlas, pero han salido adelante como mujeres y seres humanos, y sobre todo que no se acobardan a las pruebas de la vida, pues, aún con discapacidad, las mujeres guatemaltecas luchan y se sobreponen a todas las actividades en donde han sobresalido. Mi enorme respeto para las mujeres con discapacidad visual y auditiva que trabajan en el Benemérito Comité Pro Ciegos y Sordos de Guatemala y que, con su enorme capacidad, han demostrado que la discapacidad no es un obstáculo para desempeñarse como profesionales en todos los ámbitos en que se ayuda a otras personas que lo necesitan.

Los seres humanos merecemos respeto en todos los ámbitos de nuestra vida, toda vez no se cause daño a los demás ciudadanos y se aporte conocimiento y trabajo para la construcción de una nueva sociedad guatemalteca que les dice que sigan adelante, que la historia los juzgará, y por su buen desempeño crean nuevos espacios de desarrollo para los seres humanos.

La sumatoria es para todos los seres humanos y ciudadanos, que nos quitemos nosotros la discapacidad de nuestra mente y seamos abiertos a todos y respetemos a los seres humanos que aportan a la sociedad que lucha y trabaja para salir adelante y se suman a la construcción de nuevos espacios de toda índole para enorgullecer a nuestro país.

A las empresas guatemaltecas, ojalá se abran a proporcionarles un apoyo a las personas con discapacidad y los incluyan dentro de sus planillas de colaboradores, por los enormes aportes que brindan estas personas a los lugares donde se desempeñan.

Roberto Leiva