Después de seis meses de esfuerzos para poner en marcha un negocio propio, Federico Ávila y Julio Orellana inauguraron ayer la primera franquicia de Pastelería Milano, en el Portal del Comercio, zona 1, como parte de un proyecto del Ministerio de Economía.
“La ventaja de optar por este modelo es que se tiene el respaldo de una marca sólida y reconocida”, manifestó Ávila.
Ezrra Orozco, viceministro de Desarrollo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, explicó que por medio del programa Emprende una Microfranquicia para una Vida Mejor buscan abrir nuevos comercios y crear más empleo mediante la adquisición de los derechos de una marca, cuyo valor oscila entre US $10 mil y US $15 mil.
Por su lado, Ernesto Rancati, gerente de Pastelería Milano, recordó que tuvieron que competir contra 36 empresas para convertirse en franquiciadores.










