Hay un aroma distinto cuando se ingresa en el Teatro Don Juan, en la zona 1. Es un olor a madera antigua, a maquillaje de escena y a historias que se han contado mil veces, pero que siempre se sienten nuevas. Al entrar, nos recibe el actor nacional Hugo Leonel Aldana junto al coreógrafo y director de danza, Fredy Corado, quien participa en su icónica obra El día que Teco temió.
La charla comenzó desentrañando cómo un bailarín de tap internacional terminó compartiendo escenario con los personajes
más icónicos del teatro popular guatemalteco. Según el comediante, no hay casualidades, sino “diosidencias”.
“Vimos a Fredy con el pelo largo y la barba, y dije: ‘Este es San Pedro’. Así nació su integración a la puesta de escena. Ahora, el Teco y San Pedro bailan tap en una de las escenas más innovadoras de la obra”, relató el entrevistado con el entusiasmo de quien acaba de estrenar su primera función, a pesar de llevar ya 33 años de trayectoria.
Aldana no oculta su orgullo al hablar de su comedia, que el próximo 2 de julio cumple 22 años en cartelera. Con más de 2 mil 600 presentaciones, se ha consolidado como la pieza teatral más vista del siglo en Guatemala, un fenómeno que ahora vive una segunda juventud gracias a las redes sociales.
“El TikTok ha sido una revelación”, admitió el artista. “Generaciones nuevas, patojos que ni habían nacido cuando empezamos, ahora vienen porque ven nuestros audios virales. La obra se ha vuelto un destino turístico; viene gente de Argentina o Colombia solo para vernos”, expresó.
Innovación y relevo A pesar del éxito rotundo, Aldana mantiene los pies en la tierra y la mirada en el futuro. El Teatro Don Juan no se ha quedado atrás: ahora cuenta con 84 metros de pantallas digitales y tecnología de mapping. Pero la mayor innovación para él no es tecnológica, sino humana.
Sus hijos —Juan Carlos (productor), Juan Manuel y Fátima— ya forman parte del elenco y la producción. “El relevo ya está”, dijo con tranquilidad. “Calculo que nos quedan unos cinco años más en escena antes de pasar a la dirección o producción total. Hay que saber cuándo retirarse y dejar que las nuevas energías tomen el mando”, manifestó.
Uno de los momentos más reflexivos de la entrevista fue cuando el humorista abordó la realidad del gremio artístico en el país. Con la franqueza que le caracteriza, hizo un llamado a la profesionalización: “Ser artista es como ser doctor o ingeniero: hay que trabajar igual”.
El apoyo no hay que esperarlo sentado, hay que buscarlo. Nosotros trabajamos por divertirnos, pero entregamos un producto de calidad de tres horas”, finalizó.











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