Guatemala se compromete con la moda nupcial

Blanca y radiante camina la moda nacional hacia esa pasarela que hace las veces de altar. No es para menos, pues el viernes y sábado el país sellará su compromiso con las tendencias internacionales durante la primera edición de la Mercedes Benz Bridal Guatemala. Las firmas guatemaltecas Mariandrée Gaitán, Mauricio Samayoa, Karla Garzaro, Eduardo Figueroa y Saúl, la salvadoreña Mónica Arguedas y la ecuatoriana Renata Merchán; darán el “sí quiero” a la industria nupcial.

Crecimiento

Mauricio Samayoa, uno de los creadores más conocidos de la escena local, se apunta a la Mercedes Benz Bridal Guatemala. Ser parte de esta primera edición, dice, tiene mucho significado. “Es halagador ser tomado en cuenta como referente de la moda para este tipo de eventos. Es un orgullo aportar al crecimiento de la industria y sumarse a estas plataformas en las que mi trabajo se dé a conocer aún más”, explica.

Cambiar la tendencia

Esta pasarela busca convertir a los diseñadores nacionales en “tendencia”.  De acuerdo con Mariandrée Gaitán, uno de los principales retos que los modistas locales enfrentan es que la gente prefiere comprar sus diseños a firmas internacionales: “En Guatemala tenemos muy buena mano de obra, una gran creatividad, y estar acá nos permite trabajar cerca de la novia y seguir el proceso de su vestido paso a paso.”

Karla Garzaro asegura que el país es un gran mercado nupcial. “Todo el año hay bodas. Hay meses más fuertes que otros, pero normalmente hay celebraciones siempre, y es también un destino para casarse”. Añade que el campo de acción no se limita a los vestidos de novia, pues se extiende a las damas de honor y las invitadas, el público al que ella dedica sus colecciones.

El día más importante

Este trío de diseñadores cuenta con la experiencia que le ha dado no solo la Mercedes Benz Fashion Guatemala, sino las pasarelas internacionales. Aunque esta vez el desafío es distinto: “Un vestido de novia es de las piezas más importantes que una mujer puede usar en su vida. Para mí, es vital que el diseño se adapte a su estilo, pues así lo lucirá con gracia y se sentirá cómoda y bella”, expone Gaitán.

Samayoa concuerda: “Crear un vestido de novia es ser cómplice del día más especial de una mujer, antes de emprender una nueva vida”. Lo que hará a ese diseño único, puntualiza, es que sea hecho a medida y ajustado a la persona que lo solicita.

Priscilla León López