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COLUMNAS

Gripe H5N1: ¿la próxima pandemia? (III)

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Ignacio López-Goñi
Miembro de la Sociedad Española de Microbiología

La de 1957, originada a partir de la aparición de un nuevo patógeno del tipo H2N2 por
recombinación entre virus de aves y humanos; la de 1968, que causó una nueva cepa H3N2 también originada por la mezcla de virus de aves y humanos, y la amenaza de pandemia en 2009 por una cepa H1N1 cuyo origen fue la recombinación entre virus de la gripe del cerdo, de aves y cepas humanas. En este caso, a diferencia del H1N1 de 1918, causó “solo” unas 200 mil muertes.

El virus H5N1: una pandemia de gripe en aves que ha saltado a mamíferos

A finales de los 90 apareció en China el virus H5N1, causando una gran mortalidad en aves silvestres y casos puntuales en humanos. Posteriormente, llegó a Europa a través de las aves migratorias y empezó a circular de forma masiva y diversificarse.

Desde 2020 se ha detectado una variante de H5N1 (denominada 2.3.4.4b) muy virulenta que ha infectado a muchas aves: patos, gansos, gaviotas, gallinas, pelícanos, cisnes, buitres, águilas, búhos, cuervos… Especies que antes no padecían la enfermedad han sufrido mortalidades nunca vistas.

Todo esto demuestra que no es un salto esporádico de aves a mamíferos.

Además, no solo ha aumentado significativamente el número, sino también la extensión de los brotes en Asia, Europa, África y América. Se han sacrificado cientos de millones de aves en EE. UU. y Europa. El virus H5N1 se puede clasificar como una auténtica pandemia en aves, lo que se denomina una panzootía.

En los últimos meses, el H5N1 también se ha detectado en muchos mamíferos: tejones, osos, gatos, linces, nutrias, mapaches, delfines y marsopas, hurones, visones, zorros, leopardos, cerdos… En octubre de 2022 se identificó en Galicia (España) un brote en una granja de visones y hubo que sacrificar cerca de 50 mil animales. Unas semanas antes se había detectado en alcatraces y gaviotas, por lo que el virus pudo “saltar” de estas aves a los visones.

El patógeno presentaba una mutación en un gen de la polimerasa que podría facilitar su replicación en mamíferos. En 2023 hubo brotes masivos en focas y leones marinos en Escocia, Perú, Brasil, Uruguay y Argentina, con mortalidades inéditas.

También, se han descrito brotes en gatos domésticos en Polonia y Corea del Sur. Incluso se ha detectado como causante de mortalidad en aves y mamíferos silvestres en la región antártica. Todo esto demuestra que no es un salto esporádico de aves a mamíferos, sino de transmisión sostenida.

Se confirma así la transmisión del virus H5N1 entre mamíferos, algo inusitado. No solo puede suponer una amenaza de salud pública, sino un problema de preservación de la biodiversidad.

Y ahora también en el ganado vacuno. El pasado mes de marzo, las autoridades estadounidenses anunciaron que el virus H5N1 se había detectado por primera vez en ganado vacuno lechero en ocho estados. Se trata del mismo tipo 2.3.4.4b que se ha extendido por todo el planeta. Aunque, como hemos comentado, es altamente patógeno en aves, las vacas afectadas solo sufren falta de apetito y reducción en la producción de leche.

Se ha confirmado la infección de un trabajador de una de las granjas, pero el único síntoma ha sido una conjuntivitis. Las pruebas no han encontrado cambios que harían el virus más transmisible a los humanos. También, se ha informado de la presencia de fragmentos del virus en muestras de leche pasteurizada.

En personas se han descrito casos muy esporádicos. Desde la primera detección, ocurrida en 1999 en China, se han registrado alrededor de 900 casos, siempre en individuos en contacto muy estrecho con aves u otros animales. Afortunadamente, este virus no es transmisible entre personas.

Sin embargo, en determinadas situaciones, su letalidad en humanos puede llegar al 50 por ciento. Recordemos que virulencia y transmisibilidad son cosas distintas.

El virus H5N1 se está extendiendo cada vez más en aves y mamíferos. Pero para que acabe siendo pandémico debería conseguir más capacidad de transmitirse por vía aérea entre humanos, mejorar su capacidad de entrar dentro de nuestras células y de multiplicarse y ser capaz de evadir el sistema inmunitario.

Que ocurra toda esta combinación correcta de mutaciones es difícil… pero no imposible. Es un virus que nos viene avisando desde hace tiempo, se acerca cada vez más. El hecho de que cada vez se aísle de más especies de mamíferos y se empiece a transmitir aumenta las posibilidades de que cambie o se recombine.

A medida que la población humana se expande y el medioambiente se deteriora, se altera la relación entre personas y animales y se crean nuevas oportunidades de contacto y transmisión de enfermedades. Todo esto pone de manifiesto la importancia de una estrategia de colaboración y comunicación entre todos los sectores que participan en el cuidado de la salud humana, animal y mediambiental.

Colaborador DCA
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COLUMNAS

Santiago Top 5

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Pablo Allard Serrano
Facultad de Arquitectura y Arte

Pese a lo mucho que nos quejamos de cómo ha empeorado la seguridad, calidad y costo de la vida en Chile, lo cierto es que la Región Metropolitana de Santiago se encuentra entre las mejores metrópolis para vivir, trabajar e invertir en Latinoamérica. Y esto no lo digo yo, sino que los principales rankings
internacionales.

Aunque suene increíble, hace décadas que Santiago se encuentra disputando los tres primeros lugares en la mayoría de los rankings de ciudades en Latinoamérica, y en los últimos días surgieron tres muy relevantes.

Ciudades más vivibles al 2024, presentado por The Economist, ranqueó 173 ciudades de todo el mundo, las cuales fueron evaluadas en cinco áreas: estabilidad, atención médica, cultura y medio ambiente, educación e infraestructura. Como era de esperarse, las top 5 fueron Viena, Copenhague, Zúrich, Melbourne y Calgary; y las cinco peores, Damasco, Trípoli, Argel, Lagos y Caracas.

Se analizaron 227 ciudades en cinco continentes.

La crisis de acceso a la vivienda es lo que más afectó a ciudades como Sídney, Vancouver o Toronto, que bajaron su ubicación y por otro lado, las ciudades de Europa Occidental y Estados Unidos bajaron o se estancaron, mientras que las de Europa del Este como Varsovia o Budapest suben significativamente.

En el caso de Latinoamérica, Santiago se ubicó en el tercer lugar de las mejores ciudades de América Latina para vivir en 2024, detrás de Buenos Aires y Montevideo, y seguida de San Juan de Puerto Rico y Lima.

Otro ranking reciente es el Informe Costo de Vida 2024 desarrollado por la empresa de recursos humanos Mercer, el cual analiza la evolución de precios en una canasta de más de 200 variables como vivienda, transporte, alimentos, ropa, artículos para el hogar y entretenimiento, de 227 ciudades en cinco
continentes.

En la lista, Santiago se ubicó como la sexta ciudad más cara de Latinoamérica, pero cayó 73 lugares hasta el puesto 160 en la clasificación general, por lo que es más barato vivir en nuestra capital que en Montevideo (42) o Buenos Aires (77), Sao Paulo (124) o Quito (148).

Finalmente, el Institute for Management Development (IMD) y la Organización Mundial de Ciudades Inteligentes y Sostenibles (WeGO) publicaron la semana pasada el Índice anual de ciudades inteligentes. En el reporte, Santiago se queda con el primer puesto a nivel regional, superando a ciudades como Medellín, Buenos Aires y Bogotá. Como podemos ver, siempre es bueno medirse, y muchas veces las comparaciones son odiosas y sin una metodología seria.

Colaborador DCA
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COLUMNAS

Soñar es cosa de muchos (III)

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Paola Bernal Hirata
Revista Nuestro Tiempo

Sabía que necesitaba amigos que le apoyaran en la tarea: “Nosotros funcionamos siempre a través de la amistad. La generosidad de la gente ha sido el motor”. Cuarenta años más tarde, en 2007, ese joven recién llegado se convirtió en el director ejecutivo de la Asociación.

A los ocho meses de empezar a trabajar hubo una crisis importante. El 26 de octubre, las Cortes franquistas retiraron a la Universidad la ayuda que le otorgaba el Estado, a pesar de los esfuerzos de Ángel González y Vicente Mortes, ambos miembros de ADA y también de las Cortes, por evitarlo. Para cubrir ese agujero, en la campaña de 1969 se creó la figura del socio de honor, con una contribución más alta que los socios protectores, y se animó a los padres de los alumnos a que, si podían, colaboraran también en la Asociación.

El resultado de lo obtenido fue de 128 millones de pesetas, lo que no solo igualaba, sino que superaba el importe de la subvención. Alfonso Sánchez-Tabernero considera que el éxito del proyecto de ADA es que “quien ayuda no es un donante, es un amigo, que merece que su afecto a la Universidad sea correspondido”.

Aquellos pioneros eran hombres apasionados por la Universidad cuyo optimismo, fe y valentía los llevó a crear una cultura de la donación.

Crea vínculos estables y profundos que hace que las cifras se traduzcan en personas. La Universidad, que contaba con 873 estudiantes y 92 profesores en 1960, pasó a tener 6 mil 628 estudiantes y 512 docentes a finales de la década. Para 1972, ADA tenía ya 17 mil 230 socios.

Ese año, San Josemaría hizo su penúltima visita a la Universidad. Invistió a tres doctores honoris causa: el jurista francés Paul Ourliac, el médico alemán Erich Letterer y el polifacético Juan de Contreras y López de Ayala, marqués de Lozoya, que fue historiador, crítico de arte, político, literato… y presidente de la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra.

Durante su presidencia, en 1975, se inició un fondo para dar becas de posgrado a investigadores que ya ha concedido 8 mil 500 y sigue activo.

José Luis Gracia se siente agradecido con cuantos le han enseñado sobre la amistad: “Los que han sido mis maestros eran personas chapeau”. Trabajó codo con codo con Eduardo Ortiz de Landázuri, a quien nombraron presidente de la junta directiva en 1978, hasta su muerte en 1985. Gracia colaboró estrechamente con el “doctor Abrázuri,” como le llamaban algunos por su carácter jovial.

De él aprendió a poner a la gente en primer lugar. Con frecuencia, Gracia y don Eduardo viajaban a Madrid en un tren nocturno para estar allí a primera hora y poder exprimir la mañana visitando a tantos miembros de ADA como les era posible.

El doctor Ortiz de Landázuri no podía dejar su bata en casa; cuando algún socio se quejaba de alguna molestia, él llamaba a su colega José Cañadell para programar una revisión en la Clínica. Gracia bromea con que no daba tiempo ni a tomarse un café a media mañana: “Era el hombre que no tenía pereza para nada, quería a la gente con locura”.

A don Eduardo le sucedió otro de los incansables pioneros de la Universidad, don Ismael Sánchez Bella, su primer rector. Bajo su dirección surgió la Agrupación de Graduados en 1992, a ejemplo de las universidades estadounidenses, cuyo objetivo era que los alumnos que habían estudiado en Navarra ayudaran, en la medida de sus posibilidades, a que otros disfrutaran de lo mismo.

Alfonso Sánchez-Tabernero remarca que aquellos pioneros eran hombres apasionados por la Universidad cuyo optimismo, fe y valentía los llevó a crear una cultura de la donación en un país donde no existía: “Creyeron que lo imposible podía ser realidad y lo consiguieron”.

El 25 de septiembre de 1998, la Asociación de Amigos recibió la Medalla de Oro de la Universidad; la única que se ha otorgado a una no persona, que a su vez representa a miles. José Luis Gracia, sentado en primera fila, rodeado de Amigos, recuerda que el rector, José María Bastero, agradeció a los donantes su apoyo a lo largo de casi cuatro décadas.

Colaborador DCA
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COLUMNAS

Seres acuáticos sintientes

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Daniel Loewe
Facultad de Artes Liberales

“Se deberá respetar el estado físico y mental” de los peces, prohibiéndose generarles “estrés y dolor innecesario”. Considerando la recepción transversal, la indicación del diputado chileno Brito a la Ley de Pesca sería absurda: una demanda identitaria, de la izquierda woke, que no responde a las preocupaciones ciudadanas, el tipo de propuestas que destruye la confianza en los políticos, etcétera.

Se puede discrepar que esta Ley sea el lugar apropiado para esta preocupación. Pero el interés normativo subyacente no es absurdo. Los peces son seres sintientes. Quizás, siguiendo la sabiduría popular, usted piensa que no lo son. Error.

La etología como ciencia (y no mero proceder cuasi anecdótico) es reciente, y lo poco que ya sabemos ha destruido mitos, como que los peces no sienten. Y si son sintientes, y sufrir es en principio malo, ¿no es razonable evitarles sufrimiento innecesario?

Hay que esforzarse por sacudir la modorra que embota la inteligencia. Siempre.

Las críticas sofisticadas señalan que decretar la relevancia moral de la sintiencia implicaría abrazar el utilitarismo (sacrificando así a algunos en pos de la maximización de la felicidad) e igualar moralmente humanos y animales. Incorrecto.

Las arquitectónicas morales son más complejas. Usted puede sostener su relevancia moral para imputar un interés en no sufrir de los animales no-humanos, sin por ello reducir el estatus moral a la sintiencia y renunciar a instituciones apreciadas. De hecho, el código napoleónico por excelencia, el francés, ya reconoce que “los animales son seres vivos dotados de sensibilidad”, sin dejar de considerarlos sujetos al régimen de propiedad.

¿Demanda identitaria? Estas se direccionan al reconocimiento de una identidad o bien identitario. Pero acá no se trata de la identidad animalista, sino de dar expresión legal a una evaluación normativa del hecho científicamente establecido de la sintiencia. ¿Izquierda woke? No hay que ser lumbrera para saber que la preocupación por el bienestar animal no es exclusiva de la izquierda.

¿No responde a la preocupación ciudadana? La política no trata solo de lo urgente, sino también de lo importante. ¿Destrucción de la confianza? Lo que destruye la confianza bien fundada en la política (además del autoservicio descarado de los políticos: como eliminar la multa del voto obligatorio) es declarar la propuesta como absurda sin más, ya que, como el peor populismo, ello muestra indiferencia al conocimiento científico (o al sufrimiento).

¿Implica acabar con una industria cuando requerimos crecimiento económico? No. El criterio es sufrimiento innecesario y es parte del debate democrático establecer, en vista a objetivos, necesidades, costes y tecnologías, el umbral del sufrimiento “necesario”.

Un riesgo de pensar en cajas es meter todo lo que no nos gusta o parece extraño en una con una etiqueta que despreciamos. Por eso hay que esforzarse por sacudir la modorra que embota la inteligencia. Siempre.

Colaborador DCA
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