El programa Rutas para el Desarrollo, impulsado por el presidente Bernardo Arévalo y la vicepresidenta Karin Herrera, tiene como meta intervenir 1 mil kilómetros de caminos rurales en 2025, con el fin de mejorar la conectividad y dinamizar el desarrollo en los territorios más pobres.
Juan Carlos Méndez, coordinador del proyecto, detalla que en Cobán, Alta Verapaz, avanzan en la recuperación de 69 kilómetros de ruta departamental que enlaza unas 122 comunidades.
Agrega que también se acciona en 330 km de sendas vecinales, de los cuales 30 ya están habilitados. “Esto permite que ambulancias, productos agrícolas, comercio y estudiantes se movilicen con mayor facilidad”, afirma.
Asimismo, explica que en Chiquimula las intervenciones comenzaron en los municipios del área Chortí, como Jocotán, Camotán, Olopa y San Juan La Ermita, donde se identificaron rutas abandonadas que serán rehabilitadas.
Méndez subraya que en Quiché se prevé iniciar próximamente al finalizar la etapa de planificación. El enfoque contempla rutas con conectividad regional con el objetivo de asegurar el acceso a servicios públicos y mercados.
El funcionario enfatiza que si bien el plan no depende de la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, se complementa al fortalecer la conexión entre los trayectos rehabilitados y la red nacional.
Ronny Peláez, investigador del Centro de Estudios Urbanos y Regionales, destaca que el estado de caminos influye en la economía, la productividad y la calidad de vida de la población. “La infraestructura vial no solo une puntos geográficos, también conecta oportunidades, servicios y desarrollo”, agrega.











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