Las notas en el sistema educativo gubernamental mejoran. Para empezar, ya no reprueba materias, sobre todo en decencia. El Ministerio de Educación (Mineduc) se sacude la mala letra heredada y enfila sus conocimientos y enseñanzas en demostrar que los niños, jóvenes y adultos merecen desarrollarse en ambientes más dignos, donde los maestros enseñen y no jueguen a la política partidista.
En su primer parcial de 2025, la cartera alcanza la nota más alta. Destaca. Porta el pabellón. A falta de más de un mes para el comienzo de clases, ya garantiza la entrega puntual y pertinente de los programas de apoyo a la Educación. Así, desde el primer día del ciclo lectivo, los estudiantes dispondrán de alimentos nutritivos, útiles y libros de texto. Diez puntos.
Aunque al sistema aún le falta tiempo para obtener maestrías y doctorados, ya se enseña con el ejemplo. El primer párrafo de este nuevo libro de pedagogía insiste en la necesidad de ofrecer espacios dignos de aprendizaje. Aulas sin goteras, con baños y agua potable. Cátedras que fueron reprobadas, de manera continua, por las anteriores autoridades.
Los maestros también son atendidos. Respetados y valorados. Reciben los insumos necesarios para desempeñar sus trabajos y las oportunidades que les permitan fortalecer sus capacidades y optimizar sus técnicas de enseñanza.
El ministerio se ha autoformado. Aprendió que este proceso requiere el apoyo de todos, en especial de los padres de familia. Con ellos integró una alianza estratégica cuyo norte es preparar a los pequeños. Pero los progenitores también se han convertido en directores exigentes, que no admiten fallas y rechazan tareas. No ofrecen escuelas de vacaciones ni exámenes extraordinarios, sobre todo en integridad. El robo y el saqueo fueron excluidos del currículum de los encargados de los despachos. Y de los gobernantes.
Es cierto y conviene reiterarlo: faltan muchos cursos, pero se llega al segundo grado con un buen promedio. Con las tareas hechas. Con la formación que permite discernir. Dialogar. Distinguir entre demandas educativas y abusos gremiales.











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