Ganado, árboles y desarrollo

Por: Julio López Payés
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Tradicionalmente, se ha asociado a la ganadería como uno de los principales factores que contribuyen a la deforestación, degradación de suelos y recursos hídricos; además de ser una de las actividades que contribuyen, en mayor medida, a la emisión de gases de efecto invernadero. Además de lo anterior, la ganadería bovina se ha desarrollado de forma extensiva, actividad que se ha caracterizado por el uso de grandes extensiones de terreno.

Dada la importancia de este sector, instituciones como el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) han promovido procesos basados en la promoción e implementación de buenas prácticas ganaderas y sistemas silvopastoriles, con lo cual se han demostrado, en Centroamérica y, principalmente en Guatemala, resultados exitosos para el mejoramiento de la productividad y la rentabilidad, la generación de servicios ecosistémicos, la reducción de la huella de carbono y la adaptación al cambio climático. Para el CATIE, estas prácticas representan una oportunidad para incrementar significativamente la producción de leche en épocas lluviosas y secas, incrementar la captura de carbono e incrementar la producción de carne y otros productos. Dada la importancia y potencial de este sector, bajo el enfoque de sostenibilidad y producción intensiva, con lo cual se mejorará la posibilidad de la generación de múltiples beneficios en el marco del desarrollo rural integral.

 

Colaborador DCA