Un acuerdo de cooperación para fortalecer la seguridad operativa aérea, mediante el intercambio de información climática, fue rubricado por autoridades de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
El documento se basa en el Convenio de Chicago, Anexo tres sobre meteorología para la aviación internacional, e incluye pronósticos especializados, reportes aeronáuticos y avisos de ceniza volcánica, insumos clave para el control y navegación aérea.
El jefe de la DGAC, Tomás Aldecoa, afirmó que la coordinación permitirá cumplir protocolos internacionales y robustecer al Estado ante auditorías del sector, al incorporar datos científicos a la navegación aérea.
“La seguridad se ve fortalecida al integrar de forma directa el conocimiento científico meteorológico en la toma de decisiones operativas, lo que permite anticipar riesgos y mejorar la gestión de los movimientos aéreos en beneficio de los usuarios y del sistema aeronáutico nacional”, añadió.
El viceministro de Comunicaciones, Raúl Solares, explicó que la seguridad de las naves no depende solo de la infraestructura, sino del conocimiento oportuno y preciso del entorno.
Señaló que “variables como visibilidad, viento, tormentas, turbulencia, cizalladura (cambio brusco de velocidad o dirección del viento a poca distancia) y ceniza volcánica influyen en las decisiones operacionales y en la gestión del peligro”.
El director del Insivumeh, Edwin Rojas, destacó que el país es multiamenaza y “requiere un modelo de gestión que garantice tránsito seguro, apoyado en información científica”.











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