Con el propósito de identificar de manera temprana signos de conducta suicida en los jóvenes, priorizando los niveles básicos y diversificado, donde más se observa esta condición, el Ministerio de Educación (Mineduc) orientará a personal técnico y docente a fin de brindar el apoyo adecuado y dar seguimiento personalizado a los alumnos.
“Lo más importante es que los maestros, directores y supervisores sepan cuáles son las señales que presenta un educando en riesgo de tener conducta suicida y que aprendan a preguntar y, en función de eso, se remitan a los servicios de salud”, explicó Federico Roncal Martínez, asesor en temas de prevención de violencia y protección de niñez del vicedespacho técnico de Educación.
Para implementar dichas acciones, en septiembre comenzará el proceso de contratación de psicólogos, trabajadores sociales y abogados en todas las direcciones departamentales, equipo que ayudará a capacitar, formar y orientar a la comunidad educativa en estos temas y en otros de salud mental y previsión general de la violencia, añadió Roncal.
Los educadores deben tener la sensibilidad de entender que no se trata de un capricho o de un esfuerzo por manipular, sino que es sufrimiento humano y que tenemos que acercarnos a los adolescentes con empatía y sensibilidad, señaló.
De acuerdo con el experto, al detectar que el menor presenta una conducta de este tipo, será trasladado al Programa de Salud Escolar con el objetivo de que se le brinde el acompañamiento en el sistema de salud pública.
Añadió que otra de las fases será transferir conocimientos a los jóvenes para que ellos también puedan identificar en sus compañeros estos indicadores de alarma y puedan referirlos con sus maestros. Esta etapa se prevé para el año entrante.
Abordaje profundo
Francisco Cabrera, viceministro Técnico de Educación, subrayó que este es un fenómeno social bastante estudiado en otros países, y tiene formas de abordaje que pueden ser efectivas para prevenirlo; por eso se ven en la necesidad de abordarlo con los jóvenes.
Marco Garavito, director de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, ve positivo que el Gobierno se preocupe por estos temas, lo cual ocurre con mayor frecuencia en el interior del país.
Diez signos de advertencia
Aislamiento: alejarse de sus amistades y familiares
Cambios fuertes a nivel emocional: irritabilidad, agresividad, autolesiones.
Sentimientos intensos de tristeza, soledad, vacío, impotencia, pesimismo, apatía, culpa, odio a sí mismo. Odio a otros, vergüenza.
Expresiones verbales de de-sesperación como: “acabaré con todo esto”, “esto no es vivir”, “no encuentro ninguna salida”, “no hay solución”.
Cambios fuertes en los hábitos alimenticios o del sueño (más o menos)
Descuido en su arreglo personal
Muerte por suicidio de alguien cercano o conocido
Abuso de sustancias
Dificultades académicas: tareas, evaluaciones, trabajos en grupo, caída brusca de su rendimiento.
Conversaciones relacionadas con la muerte, comunicaciones sobre suicidio
Fuente: Mineduc











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