Feria en las Verapaces

Los mejores cafés de la región serán premiados y presentados a potenciales compradores el 19 de marzo.

Con el lema “descubramos juntos los mejores cafés de la región”, la Asociación Nacional del Café (Anacafé) anuncia la Primera Competencia y Feria Café de las Verapaces. El propósito es promocionar los cafés suaves de los distintos tipos que se cosechan en el país, de acuerdo con la altitud de las unidades productivas: Prime, Extra Prime, Semi Duro, Duro y Estrictamente Duro. 

Es importante mencionar que la promoción de país, realizada bajo la marca Guatemalan Coffees, está basada en la definición de ocho regiones de café, pero considera únicamente los Estrictamente Duros.

De acuerdo con los promotores del evento, el área de las Verapaces, promovida con el nombre Rainforest Cobán, es la única zona geográfica donde se produce aromático de las cinco clasificaciones antes mencionadas debido a su diversidad geográfica. 

Por ello, una de las metas de la actividad es precisamente presentar una oferta innovadora en la que se rompen paradigmas y se demuestra que, si se trabaja con calidad total, todos los cafés tienen oportunidad de brillar y de obtener una cuota de mercado. Un ejemplo del trabajo de calidad y mejora continua lo presenta la finca Baquelito, Cobán, Alta Verapaz. Produce café Estrictamente Duro y, gracias a que sus propietarios le apostaron a la búsqueda directa de clientes, baristas y tostadores, nacionales e internacionales, han encontrado en ella una verdadera joya.

Raúl Rodas, Campeón Mundial de Baristas 2012, en la página web de su tostaduría explica que la unidad productiva ofrece “sabores a cáscara de naranja, acidez cítrica y un cuerpo muy ligero con especies”. Sin duda, un producto digno de degustar. Inspirados en esta y otras historias, caficultores de las verapaces se unieron en un esfuerzo por cambiar las reglas del juego. Ahora, con el apoyo de Anacafé, se lanzan en este evento para presentar los mejores cafés de la región a potenciales compradores nacionales y extranjeros, con la mira en desarrollar relaciones de largo plazo y obtener precios estables que no dependan de la bolsa de Nueva York, sino de la apreciación del trabajo y del producto.

Desde mi perspectiva, el café guatemalteco ya empezó su evolución hacia el mercado de especialidad, en el que ya no se buscan clasificaciones en general, sino perfiles de taza, control de la calidad e historias. Los productores que se esforzaron por posicionar la importancia de este primer ensayo y ahora lo desarrollan con el apoyo institucional de Anacafé deben sentirse orgullosos de ser pioneros de este movimiento que, estoy segura, abrirá puertas donde ahora parece solo haber muros. ¡Enhorabuena!