Es imprescindible implementar prácticas resilientes al clima para asegurar una producción sostenible de alimentos, reveló el informe Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y Nutricional para América Latina y el Caribe 2024, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Entre los aspectos que resalta el informe está que la región ha reducido el hambre y la inseguridad alimentaria durante dos años consecutivos, derivado de programas de protección social y esfuerzos de recuperación post-Covid.
Resaltó que aún existen desigualdades que afectan especialmente a las mujeres del área rural, por lo que es necesario empoderarlas y otorgarles préstamos para cultivos.
El documento enfatizó que esta es la segunda región en el mundo más expuesta a la variabilidad climática y las situaciones extremas, lo cual impacta en la inseguridad nutricional en términos de disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad.











Deja un comentario