Estoy con ella

En mi visita a EE. UU., desde finales de octubre a principios de noviembre, fui testigo de la logística para que el derecho a votar llegue sin falta a los ciudadanos. Al tener un sistema del llamado al voto en esta convocatoria temprana, se ha pasado los porcentajes de asistencias solo en los días previos al día D que fue ayer. El sistema es tan eficiente que logra llegar a aquellas personas que aún están pendientes de sentencia firme y pueden realizar su voto en el centro de privados de libertad.

En Georgetown, me extrañé no ver la saturación típica de la publicidad política, tal vez esperaba ver caras de Hillary y Trump algo muy típico de Guatemala, pero no. Los colores discretos, los rótulos muy pocos y son únicamente nombres no hay imágenes de Photoshop, y lo que me impresiona es que la persona cuando ejerce su voto le dan un sticker cuya leyenda es “I Voted” (Yo voté).

La reflexión es nuestro sistema electoral es bueno, pero rústico en muchos aspectos. Incorporar la tecnología nos haría un enorme favor para ahorrar papel, y endurecer la promoción de las campañas políticas también, y bueno a mí no me gusta que me manchen el dedo.  Posteriormente, analizo que vivo en un país en el que aún hay analfabetos políticos, donde las imágenes, caras y colores son principales para que el marketing político cumpla su propósito a sus clientes en un país en el cual aún existen personas que no saben leer ni escribir y que no se interesa en la política de su país.

Tal vez sueno un poco malinchista, pero debemos seguir apostando al fortalecimiento de las capacidades del Tribunal Supremo Electoral, para lograr que las siguientes elecciones puedan seguir mejorando, hasta poder alcanzar la institucionalidad que deseamos y una cultura democrática digna de ciudadanos.

Otro aspecto que envidio, es que existe voto anticipado. La población latina es una tendencia que va tomando más fortaleza de representación. El voto anticipado ha subido 129 por ciento este año con respecto a 2008. En Georgia, donde la población latina no es tan importante, ha aumentado un 144 por ciento con respecto a 2012, y en Carolina del Norte 75 por ciento si se compara con hace 4 años. La campaña xenófoba, antiinmigrante y antilatina de Donald Trump,  habría impulsado la movilización del voto latino.

Aunque Hillary tenga el antivoto a su favor, sí ella es la virtual Presidente, sería la primera mujer en tener el cargo de más alto poder global, y eso, quedará en la historia.

A pesar, de que aún existen incrédulos que cuestionan la capacidad de la mujer en la política; ella será fuente de inspiración para muchas mujeres que eligen el camino difícil, pero no imposible de la política, sobre todo, por la inclusión y la saturación masculina de esos espacios donde más mujeres eficientes y profesionales en política, desplazan a sus rivales masculinos poco preparados profesionalmente en la esfera política.

Diana Herrera