Con el objetivo de dar esperanza, refugio y un lugar seguro a menores migrantes que huyen de la violencia e inseguridad en sus países, activistas y autoridades de la frontera sur de México instalaron una estancia que ofrece servicio completo por 90 días a menores que viven esta situación.
La directora del hogar en Tapachula, Chiapas, Gabriela Rueda Pérez, dijo que este lugar representa protección, confianza, un sitio acogedor que ofrece un entorno seguro y óptimo para los menores mientras las familias pueden realizar sus procesos de solicitud de asilo, migratorios o poder trabajar. “Este (lugar) representa una gran ayuda para ellos (los migrantes)”, dijo.
“Mientras ellos están buscando su estabilidad, un lugar seguro para sus familias, para sus hijos. Es un lugar en el que el niño puede aprender, recrear, jugar y puede estabilizarse emocionalmente”, aseveró.
El albergue infantil cuenta con una capacidad para atender a 300 niños migrantes, a quienes se les brindan servicios ampliados.











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