Estados Unidos lanzó ayer, en el undécimo día de guerra, la ofensiva más intensa de toda la campaña bélica que realiza en conjunto con Israel, contra Irán, mientras Rusia y China piden una desescalada, los precios del gas y el petróleo bajan y las miradas siguen en el estrecho de Ormuz, controlado por Irán.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, había adelantado que el martes sería el día más violento con “la mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombarderos, la mayor cantidad de ataques”.
El Ejército israelí ejecutó la mañana de ayer una nueva oleada de acometidas contra “objetivos del régimen” iraní en Teherán, después de que, pasada la medianoche, la fuerza aérea hebrea también lanzó bombardeos en numerosos puntos de la urbe.
Además lanzó nuevos bombardeos contra la “infraestructura de Hizbulá en los barrios del sur” de la capital libanesa de Beirut.
El número de muertos de los bombardeos contra el Líbano se eleva ya a 570, y el de heridos, a más de 1 mil 400, según la Unidad de Gestión de Riesgos en Desastres de Líbano. Las acciones bélicas han causado desplazamiento de 667 mil personas, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Ormuz: paz o sufrimiento
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Lariyani, afirmó que el estratégico paso de Ormuz será un estrecho de paz y prosperidad para todos o de derrota y sufrimiento para los belicistas, en referencia a Estados Unidos.
El Pentágono confirmó que estudia “varias opciones” para futuras escoltas a navíos a través del estrecho de Ormuz, aunque no detalló cuándo comenzarían estas operaciones en ese sitio estratégico por el que pasa entre el 20 y el 25 % de todo el comercio marítimo de hidrocarburos.
La Guardia Revolucionaria iraní anunció ayer un ataque con cinco misiles contra la base de Harir del Ejército estadounidense en el Kurdistán iraquí.
El presidente iraquí, Abdelatif Rashed, y el primer ministro, Mohamed Shia al Sudani, mantienen el apoyo a Irán y felicitaron al hijo de Ali Jameneí, Mojtaba, por su nombramiento como líder supremo de Irán.
Expresaron su apoyo a los esfuerzos para detener los “conflictos” en Oriente Medio.
Asimismo, Al Sudani pidió al secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, que el territorio de su país “no se use para ninguna acción contra Estados vecinos o de la región”, y rechazó las violaciones de su espacio aéreo “por cualquier parte”.
Pezeshkian negó en una conversación con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, que los dos misiles balísticos interceptados en los últimos días hayan sido lanzados por Irán.











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